Te invito a que leas mi "Antología PERSONAL" formada por una recopilación de experiencias propias combinadas con pensamientos filosóficos de autores conocidos y textos informativos entre otras cosas. Esto es un gran comienzo, veámos hasta donde puedo llegar... Rocío Romero Kuhliger.

22 de noviembre de 2011

8 cosas que no puedes esperar de una mujer maltratada.

La verdad está en esos puntos, cuando sientas que tu amiga “la maltratada se alejó de tu vida y creas que es malagradecida al no valorar tu amistad, quizás después de leer este articulo, la comprenderás

La mujer maltratada usa muchas máscaras para no ser descubierta.

Si tienes una amiga así, tenle paciencia y sigue a su lado. Seguro que siempre te está recordando y esperando que la entiendas, no la abandones, ella necesita de todas sus amigas…

1. No esperes que te llame cada día, ni cada semana, ni nunca… aunque prometa hacerlo.
La mujer maltratada no podrá llamarte, su maltratador la vigila y está atento a cada llamada de teléfono, escuchando y controlando. Aún cuando éste no esté, ella no tendrá libertad de llamarte pues se sentirá humillada y temerá complicar más las cosas, tanto para ella como para ti.

2. No esperes que te conteste a todas tus llamadas… no puede.
Y cuando contesta no es con libertad, cuando te dice “estoy bien” no te dice la verdad, nunca está bien. Cuando tenga voz ilusionada y feliz recuerda que sólo es una tapadera, no es libre. Cuando te hable susurrando por miedo a ser escuchada y no consiga hablarte más de dos minutos (tal vez mientras su maltratador está aseándose) no te desesperes, simplemente no tiene otro remedio, bastante hace y arriesga ya con dedicarte esos segundos y esas pocas palabras.

3. No esperes que la mujer maltratada salga a hacer amistades… o a pasar tiempo contigo.
No puede, seguramente lo intentó muchas veces, pero no puede. No puede porque su maltratador le aísla, criticará cualquier detalle de todas y cada una de sus amistades, le seguirá por la calle, a veces incluso a escondidas para misteriosamente encontrarse con ella cuando más libre se siente y así sin palabras recordarle “tenga cuidado, yo estoy aquí y en todos lados”. Uno de los mayores fuertes del maltratador es su poder para aislar, para convertirse en el ser omnipresente sin el cual nunca pueda salir a ningún lado, con el que siempre deberá contar y buscar agradar.

4. No esperes que la mujer maltratada muestre interés en pasar tiempo contigo.
Ni debes sentirte herida si crees que ha perdido interés en ti porque no es cierto. Simplemente ocurre que ahora mismo le supondría un confrontamiento. Debes insistir, si hoy no contestó tu llamada, ni esta semana, ni este último mes… insiste. Ella quiere contar contigo especialmente si te ha confesado su situación. Cuando se esconda de ti se paciente, recuérdele todas las semanas que estás ahí para ella y perdona las veces que aparenta no apreciar tu amistad. Ante su maltratador debe dar la imagen de no tener interés en tu amistad. Es una mujer sin libertad, no puede decirte “ven a tomar un café”. Técnicamente claro que puede hacerlo, pero sólo técnicamente puesto que la realidad es que ella no vive la realidad que tú conoces o que ella misma a veces cree tener.

5. No esperes que le ponga límites a su maltratador.
No puede, por la propia esencia de su relación es ella la que tiene los límites, ella no puede decir “ya basta“, “fuera de casa“,si quieres esto tendrás que ayudarme“. No es lógico, ella no está en posición de dialogar, ni mucho menos de exigir, sólo está en posición de someterse. Es una mujer maltratada.

6. No esperes que la mujer maltratada pida ayuda.
¿A quién va a pedirlo? Primeramente lo pedirá a su familia y si éstos no reaccionan y no le creen, ¿a quién pedirá ayuda? Si su familia le niega ayuda no tendrá a nadie a quien recurrir pues la mujer maltratada es una mujer aislada, se siente avergonzada, incomprensiblemente culpable, y humillada por todos cuanto le negaron su ayuda. ¿A quién acudirá? Seamos realistas, no puede acudir a nadie y si puede será demasiado grande su sentimiento de honor y humillación como para poder hacerlo.

7. No esperes que sea dueña de lo suyo, ni aún de aquello que le regalas.
La mujer maltratada no es dueña de nada, sólo puede serlo en papel, en la teoría… pero no en la práctica. Puede tener muy presente que ella es la que ha comprado la casa, el coche, la televisión, la revista, o lo que sea… puede decirte “es mío, no es suyo”. Y es cierto… pero sólo en teoría, reclamar lo suyo sólo supondría mayores problemas para ella. Si le regalas algo asume que será de su maltratador, y con suerte lo compartirá un poco con ella.

8. No esperes que sea feliz cuando esté libre de su maltratador por unos días.
Serán sus mejores días en mucho tiempo, lo disfrutará y deseará que nunca acabe… pero su felicidad no es completa pues sabe que los días pasan y pronto volverá a estar con su maltratador. Incluso durante su descanso ella estará pendiente de sus mensajes y llamadas, sintiéndose culpable por cualquier cosa que él le diga estar sufriendo a su causa.

Toda mujer es belleza

21 de noviembre de 2011

El círculo del 99

Había una vez un rey muy triste...
que tenía un sirviente, que como
todo sirviente de rey triste, era muy feliz.

Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y
despertaba al rey, cantando y tarareando
alegres canciones de juglares.

Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su
actitud para con la vida era siempre serena y alegre.

Un día el rey lo mandó llamar.
-Paje -le dijo- ¿cuál es el secreto?

-¿Qué secreto, Majestad?
-¿Cuál es el secreto de tu alegría?
-No hay ningún secreto, majestad.

-No me mientas, paje. Hemandado a cortar cabezas
por ofensas menores que una mentira.
-No le miento, majestad, no guardo ningún secreto.
-¿Por qué estás siempre alegre y feliz?

-Majestad, no tengo razones para estar triste. Su
majestad me honra permitiéndome atenderlo.
Tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la
Corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados
y además su majestad me premia de vez en cuando con
algunas monedas para darnos algunos gustos,
¿cómo no estar feliz?

-Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar -dijo el rey-.
Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.

-Pero, majestad, no hay secreto.
Nada me gustaría más que complacerlo
, pero no hay nada que yo esté ocultando...

-¡Vete!, ¡vete antes de que llame al verdugo!
El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación.

El rey estaba como loco. No consiguió explicarse como el
paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada
y alimentándose de las sobras de los cortesanos.

Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le
contó su conversación de la mañana.

-¿Por qué él es feliz?
-Ah, majestad, lo que sucede es que él esta fuera del círculo.
-¿Fuera del círculo?
-Así es.
-¿Y eso es lo que lo hace feliz?
-No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.
-A ver si entiendo, ¿estar en el círculo te hace infeliz?.
-Así es.
-¿Y como salió?
-¡Nunca entró!
-¿Que círculo es ese?
-El círculo del 99.

-Verdaderamente, no te entiendo nada.
-La única manera para que entendieras,
sería mostrártelo en los hechos.
-¿Cómo?

-Haciendo entrar a tu paje en el círculo.
-Eso, obliguémoslo a entrar.
-No, majestad, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.
-Entonces habrá que engañarlo.

-No hace falta, majestad.
Si le damos la oportunidad, él entrará por sí solo.
-¿Por sí solo? Pero él no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?

-Sí se dará cuenta.
-Entonces no entrará.
-No lo podrá evitar.

-¿Dices que el se dará cuenta de la infelicidad que le
causará entrar en ese ridículo círculo, y de todos
dos entrará en él y no podrá salir?
-Tal cual. Majestad, ¿estás dispuesto a perder un
excelente sirviente para poder entender la
estructura del círculo?
-Sí
-Bien, esta noche te pasare a buscar. Debes tener
preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro,
ni una más ni una menos. ¡99!

-¿Que más? ¿Llevo los guardias por si acaso?
-Nada más que la bolsa de cuero. Majestad, hasta la noche.
-Hasta la noche.

Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey.
Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se
ocultaron, junto a la casa del paje. Allí esperaron el
alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera
vela, el hombre sabio agarro la bolsa y le pegó un
papel que decía: "Este tesoro es tuyo. Es el premio
por ser un buen hombre. Disfrútalo y no cuentes a
nadie como lo encontraste".

Luego amarró la bolsa con el papel en la puerta del
sirviente, golpeo y volvió a esconderse. Cuando el
paje salió, el sabio y el rey espiaban desde atrás de
unas matas para ver lo que sucedía.

El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al
escuchar sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa
contra el pecho, miró hacia todos lados de la puerta y
entró, el rey y el sabio se arrimaron a la ventana para
ver la escena. El sirviente había tirado todo lo que
había sobre la mesa y dejado sólo la vela.
Se había sentado y había vaciado el contenido
en la mesa. Sus ojos no podían creer lo que veían.

¡Era una montaña de monedas de oro!
Él, que nunca había tocado una de estas monedas, tenía
hoy una montaña de ellas para él.

El paje las tocaba y amontonaba, las acariciaba y
hacía brillar la luz de la vela sobre ellas.
Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas.

Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10
monedas. Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas,
cuatro, cinco... y mientras sumaba 10, 20,30, 40, 50,
60... hasta que formo la ultima pila: ¿¿¿ 99 monedas??? .

Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una
moneda más, luego el piso y finalmente la bolsa. "No
puede ser", pensó.

Puso la última pila al lado de las otras y confirmó
que era más baja.
-Me robaron -gritó- ¡¡me robaron!!
Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa,
en sus ropas, sus bolsillos, corrió los muebles, pero no
encontró lo que buscaba.

Sobre la mesa, como burlándose de él, una
montañita resplandeciente le recordaba
que había 99 monedas de oro "sólo 99".

"99 monedas. Es mucho dinero", pensó. Pero me falta una moneda.
Noventa y nueve no es un número completo -pensaba-.
Cien es un número completo pero noventa y nueve no.

El rey y su asesor miraban por la ventana.
La cara del paje ya no era la misma,
estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se
habían vuelto pequeños y arrugados y la boca
mostraba un horrible rictus,
por el que se asomaban los dientes.

El sirviente guardó las monedas en la bolsa y
mirando para todos lados para ver si alguno de la casa
lo veía, escondió la bolsa entre la leña.

Tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos.
¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para
comprar su moneda númerocien?

Todo el tiempo hablaba en voz alta.

Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla.
Después quizás no necesitara trabajar más.
Con cien monedas de oro, un hombre
puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un
hombre es rico. Con cien monedas se puede vivir
tranquilo. Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su
salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce
años juntaría lo necesario. “¡Doce años es mucho tiempo!”, pensó.

Quizás pudiera pedirle a su esposa que buscara trabajo
en el pueblo por un tiempo.
Y él mismo, después de todo, él terminaba su tarea en
palacio a las cinco de la tarde, podría trabajar hasta
la noche y recibir alguna paga extra por ello. Sacó las
cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa,
en siete años reuniría el dinero.

¡¡¡ Era demasiado tiempo !!!
El rey y el sabio, volvieron al palacio.
El paje había entrado en el circulo del 99 ...

Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes
tal como se le ocurrieron aquella noche. Una mañana,
el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas,
refunfuñando con mal humor.

-¿Qué te pasa?- preguntó el rey de buen modo.
-Nada me pasa, nada me pasa.
-Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.

-¿Hago mi trabajo, no?
¿Qué querría su majestad?, ¿que fuera su bufón y su juglar también?
No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente.

No era agradable tener un paje que estuviera siempre de mal humor.
Ustedes y yo y todos alrededor hemos sido
educados en esta tonta psicología:

Siempre nos falta algo para estar completos, y sólo
completos se puede gozar de lo que se tiene.
Por lo tanto, nos enseñaron, que la felicidad deberá esperar a
completar lo que falta ... Y como siempre nos falta
algo, la idea retoma el comienzo y nunca se puede gozar de la vida.

Pero ¿qué pasaría si la iluminación llegara a nuestras
vidas y nos diéramos cuenta, así, de golpe, de que
nuestras 99 monedas son el cien por ciento del tesoro.
Que no nos hace falta nada. Que nadie se quedó con lo nuestro.
Que nadie es más feliz por tener cienque noventa y nueve,...

Que todo es sólo una trampa puesta frente a nosotros
para que seamos tontos, para que jalemos de la
carreta, cansados, malhumorados, infelices o resignados?

Una trampa para que nunca dejemos de empujar y
que todo siga igual ... ¡eternamente iguales e infelices!

¡Cuántas cosas cambiarían si pudiéramos disfrutar de
nuestros tesoros tal como están !

Si este es tu problema, la solución para tu vida está en saber valorar
lo que tienes a tu alrededor y no lamentarte de lo que
no tienes o por lo que podrías tener.

20 de noviembre de 2011

El Síndrome de Estocolmo

DEFINICIÓN

El Síndrome de Estocolmo es un estado psicológico en el que la víctima de secuestro, o persona detenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con su secuestrador. En ocasiones, los prisioneros pueden acabar ayudando a los captores a alcanzar sus fines o evadir a la policía.

Según la corriente psicoanalítica el síndrome de Estocolmo sería entonces una suerte de mecanismo de defensa inconsciente del secuestrado, que no puede responder la agresión de los secuestradores y que se defiende también de la posibilidad de sufrir un shock emocional. Así, se produce una identificación con el agresor, un vínculo en el sentido de que el secuestrado empieza a tener sentimientos de identificación, de simpatía, de agrado por su secuestrador.

ORÍGEN

El síndrome ha sido llamado de este modo desde el robo del banco Kreditbanken en Norrmalms (Estocolmo), Suecia, que transcurrió desde el 23 al 28 de agosto de 1973. En este caso, las víctimas - tras mujeres y un hombre - defendieron a sus captores incluso después de terminado su secuestro, que duró seis días. Mostraron también una conducta reticente ante los procedimientos legales. Se dice incluso que una de las mujeres secuestrada se habría comprometido con uno de los captores. El término fue acuñado por el criminólogo y psicólogo Nils Bejerot, colaborador de la policía durante el robo, al referirse al síndrome en una emisión de noticias. Fue entonces adoptado por muchos psicólogos en todo el mundo.

CAUSAS

•Tanto la víctima como el autor del delito persiguen la meta de salir ilesos del incidente, por ello cooperan.
•Los rehenes tratan de protegerse, en el contexto de situaciones incontrolables, en donde tratan de cumplir los deseos de sus captores.
•La pérdida total del control que sufre el rehén durante un secuestro, es difícil de digerir. Se hace soportable en el momento en que la víctima se identifica con los motivos del autor del delito.
SITUACIONES

De acuerdo con el psicólogo Nils Bejerot, el Síndrome de Estocolmo es más común en personas que han sido víctimas de algún tipo de abuso, tal es el caso de: rehenes, miembros de secta, abuso psicológico en niños, prisioneros de guerra, prostitutas, prisioneros campos de concentración, víctimas de incesto, y violencia doméstica.

Publicado por Nahikari

18 de noviembre de 2011

Insomnio y trastornos del Sueño

El insomnio es una de las enfermedades del sueño más comunes.

Aunque generalmente se concibe el insomnio únicamente como la dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que la dificultad para dormir puede tomar varias formas:

* Dificultad para conciliar el sueño al acostarse (insomnio inicial, el más común de los tres).
* Despertarse frecuentemente durante la noche (insomnio intermedio).
* Despertarse muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal).

Esto impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno, pudiendo ocasionar somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día.

Varios son los determinantes de este trastorno de sueño. Factores como el estrés, la elevada activación del organismo o la depresión son relevantes. En la actualidad, es frecuente la prescripción de fármacos para el tratamiento a corto plazo del insomnio. Sin embargo, no constituye una solución adecuada a mediano y largo plazo, prefiriéndose evaluar en estos casos otras técnicas, como la terapia conductual o cognitiva. Un asunto de primer orden en el abordaje de este trastorno (el insomnio es en realidad un síntoma, y no una enfermedad) consiste en instruir al paciente acerca de los principios de la llamada profilaxis o higiene del sueño.

Tipos

Existen diversas clasificaciones dentro del insomnio, según la duración del trastorno, por la severidad con la que se presente, o su forma de presentarse:

    1. Por duración se puede distinguir entre el insomnio transitorio o agudo (dura menos de 4 semanas), el insomnio a corto plazo o subagudo (más de 4 semanas, pero menos de 3-6 meses)y el insomnio a largo plazo o crónico (más de 3-6 meses)
    2. Por su severidad se distingue entre el insomnio leve o ligero, con el que existe un mínimo deterioro de la calidad de vida, el moderado, que se da cada noche y en el que empiezan a surgir ciertos signos del deterioro de la calidad de vida con síntomas como irritabilidad, ansiedad, fatiga…, y el severo, en el que los síntomas se sufren con mayor intensidad y por tanto la calidad de vida se ve algo más afectada.
    3. Por su forma de presentarse diferenciamos entre el insomnio inicial o de conciliación (al conciliar el sueño), el medio o de mantenimiento del sueño (cuando no se puede dormir toda la noche seguida) y el terminal o de final de sueño o de despertar precoz, conocido por los expertos como insomnio matinal(despertar antes de que acabe la noche).
Causas

El insomnio puede venir provocado por muchas causas diferentes:

    1. Situaciones de estrés temporal, debido a problemas o preocupaciones laborales, familiares, económicas, etc.
    2. Las condiciones del hábitat en el que se descansa.
    3. Hábitos irregulares del sueño, así como cambios frecuentes de horarios a la hora de irse a dormir o de levantarse.
    4. Malos hábitos alimenticios: cenas copiosas, hambre...
    5. Consumo de sustancias como té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco y otras drogas.
    6. Tras intervenciones quirúrgicas, y las patologías orgánicas que vienen acompañadas de dolor pueden ser causantes de muchos insomnios.
    7. Deprivación alcohólica o a otras sustancias depresoras.
    8. Efecto secundario de medicamentos.
    9. Estrés post-traumático: después de algún accidente, golpe, o trauma puede aparecer un estrés durante el sueño que provoca que el individuo despierte en la noche y no pueda volver a descansar apropiadamente.

17 de noviembre de 2011

La famosa foto de París de 26 gigapixels

EN EL RECUADRO QUE DICE "NAVIGATION" PON PANTALLA COMPLETA Y UTILIZA TODAS LAS TECLAS DE NAVEGACIÓN (situadas en la parte inferior izquierda). PODRÁS VER, HASTA EL DETALLE, EL INTERIOR DE LAS VENTANAS ABIERTAS.

ZONAS O VISITAS CONCRETAS, EN LOS RECUADROS DE LA DERECHA.

16 de noviembre de 2011

Fobia Social

"Quienes padecen de Trastorno de Ansiedad Social (también denominada
Fobia Social) experimentan un temor exagerado a ser
objeto de juicios negativos por parte de otros."

La fobia social o ansiedad social es un trastorno psicológico del espectro de los trastornos de ansiedad. Como cualquier fobia, se centra en el miedo mayor o menor (suele ser grave para considerarse fobia) frente a varios tipos de situaciones, entre las que destacan:
  • * Encuentros inesperados con conocidos, familiares, amigos, etc.
  • * Reuniones sociales en las que tendrá que relacionarse.
  • * Mantener fija la mirada con alguien.
  • Estas situaciones y otra serie de sucesos hacen que el que la padezca se sienta inseguro, acechado, incómodo, con sensaciones intensas y desagradables acerca de lo que pueden estar hablando de él (cierta paranoia).

    Se suele desarrollar en la juventud, después de la adolescencia. Su aparición es mucho más común de lo que se piensa popularmente, y no hay que considerar esta fobia como extraña. Aceptarlo abiertamente en público es el mejor modo de comenzar a superarlo, para poder intentar sentirse mejor comprendido y de ese modo, aminorar la angustia.

    La intensa ansiedad y angustia en situaciones de desenvolvimiento social, resulta especialmente perturbadora en los jóvenes, para quienes es de capital importancia la pertenencia a un grupo o el inicio de relaciones laborales y de pareja. En un intento de aliviar sus síntomas, descubren y utilizan, una y otra vez, el efecto desinhibidor del alcohol (“voy a tomar algo fuerte para darme coraje”), ansiolíticos y otros tóxicos.

    Quienes padecen de Trastorno de Ansiedad Social (también denominada Fobia Social) experimentan un temor exagerado a ser objeto de juicios negativos por parte de otros. Es por ello que evitan de modo constante un gran número de actividades de orden social ya que cuando se exponen a las mismas sufren una gran tensión y síntomas tales como rubor, palpitaciones, transpiración profusa y temblor. Las situaciones temidas pueden ser, numerosas, y en este caso se trata del subtipo generalizado (concurrir a fiestas o reuniones, conocer gente nueva, participar de pequeños grupos de trabajo, realizar conquistas amorosas) o únicas y específicas, subtipo discreto (dar un discurso, actuar frente al público, ir al baño cuando hay personas en el ambiente contiguo)

    El 39,6 % de las personas con Ansiedad Social presentan abuso de sustancias[cita requerida]. Téngase en cuenta la importancia que este dato reviste, dado que gran parte de quienes la padecen son personas jóvenes, que presentan así un alto grado de vulnerabilidad a desarrollar una adicción. Este abuso o dependencia de sustancias y/o alcohol, como una forma de automedicarse, disminuye los niveles de ansiedad de los pacientes gracias a la desinhibición que el alcohol produce. Además, estudios realizados revelaron un promedio de 32% de Fobia Social en poblaciones de alcohólicos, un porcentaje casi tres veces mayor que en la población general.

    Síntomas

    La Fobia Social suele presentar una muy buena respuesta a la terapia cognitivo-conductual (TCC), en sus variantes individual y grupal (vease el trabajo del Dr. Garcia-Lopez en la Universidad de Granada). Es fundamental que los mismos sean llevados a cabo por personal altamente entrenado.

    En gran parte de los casos está indicado también el tratamiento psicofarmacológico, que suele lograr respuestas donde la TCC sola no lo logra, además de acortar los tiempos de evolución.

    Psiquiatría e Insomnio.com

    14 de noviembre de 2011

    SUICIDIO EN LA ADOLESCENCIA

    Introducción

    El suicidio es la segunda causa de mortalidad en la adolescencia. Los problemas psiquiátricos son más frecuentes de lo que pensamos, afectan a un 10- 15 % de la población. Los más relacionados con el suicidio son la depresión, el trastorno bipolar, trastorno de conducta y esquizofrenia. De hecho, entre el 0,4 y 8,3 % de los adolescentes sufren depresión, número que se duplica en el sexo femenino, circunstancia que los profesionales atribuyen a factores biológicos y psicosociales que se dan en las niñas con la pubertad.

    Los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas sobre sí mismos, presión para lograr el éxito, inquietudes financieras y otros miedos mientras van creciendo. Algunos profesionales aseguran que el suicidio o tentativas que acontecen en la infancia ocurren en familias desestructuradas, mientras que los adolescentes que optan por esta opción suelen padecer depresión.

    La depresión y las tendencias suicidas pueden ser tratadas, por ello si existe sospecha o el adolescente incluso ha amenazado con cometer un acto suicida, la familia ha de solicitar ayuda profesional. El chico o chica ha de sentir que alguien se preocupa por él.

    Factores de Riesgo

    • Problemas familiares.
    • Padres estrictos.
    • Pérdida de un progenitor.
    • Antecedentes familiares.
    • Depresión.
    • Escaso autocontrol.
    • Pensamiento rígido, obsesivo y dicotomizado (extremista).
    • Negativismo.
    • Consumo de alcohol o drogas.
    • Estrés.
    • Escasas expectativas de futuro.

    CARACTERÍSTICAS DEL ADOLESCENTE SUICIDA

    • Cambios de hábitos en el dormir y en el comer.
    • Retraimiento de amigos, familia o actividades habituales.
    • Actos violentos, comportamiento rebelde.
    • Conductas autodestructivas.
    • Abandono poco usual de su apariencia física.
    • Cambios pronunciados en su personalidad.
    • Aburrimiento persistente, dificultad para concentrarse.
    • Quejas físicas frecuentes como fatiga, dolor de estómago, ...
    • Poca tolerancia de elogios.
    • Quejarse de creerse mala persona o persona "horrible".
    • Lanzar indirectas como "Pronto dejaré de molestar".
    • Poner orden en sus asuntos como regalar posesiones valiosas o hacer limpieza exhaustiva de papeles.
    • Ponerse muy contento después de un período de depresión.

    12 de noviembre de 2011

    Cómo controlar el enojo

    Nunca desearon cerrar la boca en el momento preciso? ¿Han deseado acaso controlar sus impulsos? ¿Se han arrepentido de haber dicho o hecho algo por el calor del momento, cosas que pueden incluso enturbiar la relación con alguien querido por años?

    El enojo es un sentimiento muy peligroso ya que nos conduce a hacer cosas sin pensar, a actuar por impulso y a medida de que las discusiones se van tornando más acaloradas, nos convertimos en monstruos despiadados e irreconocibles con tal de derrotar al otro a cualquier precio.

    El enojo consta de tres componentes básicos. El primero es el pensamiento, algo que nos dice que nos quieren pasar por encima, que no nos están respetando, que no nos aprecian lo suficiente. Como reacción a este pensamiento inconciente hay una respuesta corporal donde tus músculos se ponen tensos, la presión arterial comienza a elevarse, tu cuerpo se está preparando para la última etapa: el ataque. Su principial objetivo es defenderte, no interesa si en realidad te atacaron o no, tú lo sientes así y en consecuencia responderás. Tu defensa podrá tomar una forma verbal o física, pero el fin es el mismo: lastimar a quien te hirió primero. El enojo clama venganza y justicia, pero justicia ante nuestros ojos, ante nuestra perspectiva que no siempre es la más acertada. Es un sentimiento “moral” que apunta no solamente a defenderse al ataque del momento, sino también busca prevenir ataques futuros mediante el daño a nuestro atacante.

    Cuando nos dicen que aprendamos a suprimir nuestro enojo muchos pueden sentirse estafados, consideran que están haciendo algo incorrecto al dejar pasar ese momento, ¿cómo el otro puede tener razón?, ¿cómo lo vamos a dejar salirse con la suya sin que sufra las consecuencias?

    La creencia popular e incluso algunos postulados de Psicología, nos dicen que suprimir el enojo puede derivar en depresión o incluso enfermedades físicas, aunque nuevos estudios comprueban que esto no es cierto, muy por el contrario, vivir enojado y peleando con los demás hace subir los niveles de stress y enfermedades cardíacas. Esto no quiere decir que no debamos decir lo que pensamos, debemos ser honestos, el problema es que cuando estamos enojados nuestra visión se nubla y toda la evidencia mágicamente se mostrará a nuestro favor, sólo nosotros podemos tener razón y esto no es necesariamente verdad en la mayoría de los casos, todo lo que los demás digan o hagan cuando nosotros estamos enojados se verá como una agresión deliberada por parte de los otros. No podremos ponernos en el lugar del otro porque estamos demasiado ocupados intentando defendernos.

    El enojo es la emoción que inevitablemente nos empuja a la violencia a todo nivel, en lo social, en lo familiar, en lo individual. Es el culpable de dañar las relaciones, de desgastarlas, es un sentimiento rápido que no es meditado, es destructivo.

    ¿Cómo controlar el enojo?

    Cuando el disparador de nuestro enojo aparece, atacamos prácticamente de inmediato, por lo tanto tenemos que intentar calmarnos antes de hacer algo. Cuando el pensamiento de “estamos siendo atacados” aparece, debemos atenderlo de inmediato e intentar modificarlo. Respira hondo y concentrate en tu respiración, incluso cuenta tus respiros. Mientras haces esto piensa ¿es esto realmente un ataque? Intentate colocar en los zapatos de tu interlocutor, quizás esté teniendo un mal día, esto no tiene nada que ver contigo así que no lo sientas como una onfensa personal. Siéntete como si estuvieras realizando una delicada tarea, un desafío para poner a prueba tus habilidades para lidiar con personas o situaciones difíciles.

    Este tiempo de reflexión te ayuda a concientizarte de tus sentimientos, vas a sentir tu cuerpo reaccionando, es hora de relajarte, de respirar pausadamente y no estalles en ira ya que quizás es exactamente lo que tu interlocutor está buscando, pero no le des el gusto.

    Una vez que este tiempo de modificar tu pensamiento y hacerte conciente de tus sentimientos ha culminado, es hora de actuar. En vez de atacar sin más, podrías simplemente sonreír y dejar pasar la ofensa. Describe de manera objetiva, carente de todo matiz emocional, exactamente qué es lo que te está molestando del otro. Es importante que no exageres, que seas preciso, si estas enojado porque es la cuarta vez que tu novia llega tarde a una cita no digas “siempre llegas tarde” simplemente di “me molesta que hayas llegado cuatro veces tarde”. Debes expresar qué es lo que esto te hace sentir, no acuses a tu interlocutor, simplemente identifica qué es lo que estás sintiendo en ese momento. Sé específico en cuanto a lo que esperas que la otra persona haga, por ejemplo “me gustaría que ya no llegaras tarde a nuestras citas”. Y finalmente hazle saber al otro acerca de lo que sucederá si esa conducta molesta continúa, no confundamos esto con una amenaza, sino una manera concisa de hacerle ver al otro que sus actos tienen consecuencias “mi amor, sabes que te adoro, pero tengo poco tiempo para estar contigo y me gustaría que lo pudieramos aprovechar al máximo, si llegas tarde una próxima vez no volveré a invitarte a salir”. Lo importante de esto es que cumplas lo que dices, así podrás demostrarle al otro que trataste de ser comprensivo, pero también tienes sentimientos y derechos que deben ser respetados.

    Las peleas siempre tienen que tener una conclusión, ser claras, decir exactamente lo que pensamos de manera inteligente. No podemos reaccionar rápidamente, ya que sin la ayuda del pensamiento nos convertimos en seres injustos, fríos y usualmente cometemos actos que sólo desencaderán en arrepentimiento después. Te invito a probar esta técnica y a enojarte menos.

    Psicoterapia Positiva

    11 de noviembre de 2011

    Manorexia, hombres con anorexia

    Manorexia, hombres con anorexia. Siempre se ha pensado que es una patología casi exclusiva de la población femenina, pero los hombres también la padecen; sin embargo en los últimos cinco años se ha incrementado la cantidad de enfermos varones.

    La anorexiade los hombres no presenta diferencias con la de las mujeres, ya que ellos también comienzan una dieta porque se sienten gordos y a partir de ahí no paran de perder peso.

    Los hombres desarrollan trastornos de la conducta alimentaria mas tarde que las mujeres, aproximádamente entre los 15 y 26 años y ellas: entre los 14 y los 20 años.

    En los hombres es mucho más difícil de diagnosticar, ya que implica un comportamiento diferente; mientras las chicas anoréxicas son capaces de pasar días enteros sin comer nada, los hombres que sufren esta enfermedad tienden a exigirse demasiado en el gimnasio.

    Además os hombres son más reacios a pedir ayuda, porque representa un signo de debilidad, por lo cual la situación anoréxica en el hombre es mucho más compleja.

    Los grupos de hombres candidatos padecer un trastorno de la conducta alimentaria, son aquellos que se desempeñan en profesiones vinculadas con un concepto elevado de la imagen, como modelos y deportistas.

    Algunos síntomas de anorexia masculina son: la pérdida de peso, necesidad de hacer ejercicio todo el tiempo; miedo a engordar; Pérdida de apetito, obsesión por el estado físico, uso de pastillas para adelgazary laxantes, cansancio, vómitos, cambios de humor repentinos y un comportamiento que tiende a la perfección.

    Hombres anoréxicos y bulímicos

    Cuando pensábamos que era una problemática orientada directamente hacia las mujeres, las cifras demuestran lo contrario: en México, en los últimos diez años el número de hombres con algún trastorno alimentario subió 200 por ciento, pues actualmente hay alrededor de 900 mil enfermos con problemas relacionados con la ingesta de comida.

    Según informes de la Fundación Ellen West, 15 por ciento de las 6 millones de personas con anorexia o bulimia en el país son hombres, mientras que en los comienzos de la década de los 2000, sólo representaban 5 por ciento.

    Al parecer, México no es el único país con esta tendencia, pues según según el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, tan sólo en Inglaterra ha habido un incremento de 66 por ciento en las hospitalizaciones debido a algún trastorno alimentario en los pasados 10 años.

    Los trastornos alimentarios entre los varones aumentó tanto en este país que incluso se ha creado un nuevo término para describir la anorexia —una de estas enfermedades— que afecta a los hombres: manorexia

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    9 de noviembre de 2011

    Tumor de Páncreas

    Descripción

    El páncreas es un órgano que produce hormonas; algunas de ellas (la gastrina, por ejemplo) se liberan hacia el intestino, lo cual se conoce como páncreas exocrino, y otras hacia la sangre (insulina, glucagón). A los grupos celulares que tienen esta última función se les denomina "islotes de Langerhans".

    Los tumores de páncreas son en general productores de hormonas, y reciben el nombre de la hormona que sintetizan en abundancia: insulinoma si es insulina, glucagonoma, y gastrinoma. Existe también la posibilidad de que secreten otros tipos de hormonas que habitualmente no son producidas por el páncreas, pero son casos verdaderamente excepcionales.

    El efecto inicial más común de los tumores pancreáticos, ya que producen hormonas de manera abundante, es el de un exceso de actividad hormonal de alguna de estas tres estirpes que hemos señalado. Así, lo que encontramos es un funcionamiento exagerado de algunos de sus efectos:

    • insulina: normalmente introduce la glucosa desde la sangre hacia dentro de la célula. Cuando hay un exceso de insulina, el primer efecto es una cifra de glucemia muy por debajo de lo normal; esto se denomina hipoglucemia. Los efectos de una hipoglucemia son los mismos que los que experimenta un diabético si se inyecta excesiva insulina, y aunque varían entre individuos normalmente oscilan entre un leve mareo, un cuadro confusional, una pérdida de conocimiento, un coma profundo y la muerte, si no se normalizan las cifras de glucosa. Todos los síntomas inicialmente son leves, y mejoran cuando se ingiere glucosa; los peores momentos son en caso de ayunos prolongados, o tras hacer ejercicio. Con los meses, la clínica va empeorando y los síntomas se producen más continuamente, y más intensamente.
    • glucagón: tiene un efecto opuesto a la insulina.
    • gastrina: favorece la secreción ácida gástrica; los tumores productores de gastrina son altamente productores de úlceras gastrointestinales por este motivo. Estas se englobarían en este caso en el denominado "síndrome de Zollinger-Ellison".

    Todavía hay más tumores de producción de hormonas, pero son muy raros y tienen un extenso orden de manifestaciones incluyendo diarrea acuosa, pérdida de peso y baja concentración de potasio en sangre. Si usted experimenta una diarrea acuosa acompañada de fatiga y pérdida de peso en las últimas semanas, su médico probablemente querrá hacer una extensa analítica y tests radiológicos para diagnosticar la enfermedad.

    Signos y Síntomas

    Insulinoma

    • Episodios de cansancio, taquicardia, sudoración y confusión relacionados con el consumo de comida.

    Gastrinoma (síndrome de Zollinger-Ellison)

    • Dolor de estómago que disminuye temporalmente con la comida y antiácidos pero se vuelve mucho más severo en períodos de semanas o meses.
    • Diarrea líquida.

    Glucagonoma

    • Manchas en la piel en varias partes del cuerpo.
    • Dolor de lengua.
    • Pérdida de peso.

    ¿Es grave el cáncer de páncreas?

    Los cánceres del páncreas presentan altas tasas de mortalidad; globalmente se estima que presentan una supervivencia global en torno al 4%.

    Los casos con mayores posibilidades de supervivencia a los 5 años son los del tumor confinado al páncreas; se considera que lo son cuando el tumor tiene menos de 2 cm, no hay extensión (metástasis) a los ganglios linfáticos ni rebasa la cápsula pancreática. En estos casos, después de operar para eliminar completamente el tumor, se calcula que a los 5 años sobreviven entre un 18 y un 24% de los pacientes.

    Si el tumor se encuentra más extendido, las tasas de supervivencia son menores aún; en general, una gruesa mayoría de pacientes fallece en el primer año siguiente al diagnóstico de la enfermedad.

    TratamientoEn cualquier etapa, se trata de tumores poco sensibles tanto a quimioterapia como a radioterapia; la cirugía, salvo en los casos mencionados de tumor localizado, tampoco resulta curativa. En estos casos localizados, se procede a la extracción quirúrgica completa del tejido afectado.

    Sin embargo, la cirugía sí se puede utilizar con fines paliativos al objeto de mejorar la calidad de vida del paciente, como las obstrucciones de los conductos biliares, o del tracto digestivo.

    De cualquier modo, es imperativo tratar tanto el dolor físico, como el sufrimiento psicológico intenso de los pacientes graves y de sus familiares. En el caso de cáncer de páncreas, además, el problema se ve agravado por el hecho de que la propia enfermedad produce tendencia al cambio brusco de humor y a las depresiones. Esto debe ser tenido en cuenta a la hora de encarar la relación con ellos, y de procurarles el mayor alivio de sus padecimientos.

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    6 de noviembre de 2011

    El perfil del alcohólico

    El adicto al alcohol presenta unos comportamientos específicos que nos pueden ayudar a determinar si un familiar nuestro es alcohólico o no.

    ¿Cual es la personalidad del alcohólico?
    Son personas que suelen culpar a los demás de las cosas que fallan. Al sufrir una incapacidad de tolerancia a la frustración, el alcohólico es una persona introvertida, tímida e insegura. Ante un fracaso genera resentimiento hacia los demás y autocompasión. Se siente a la vez culpable y víctima, y en suma, desdichado.
    Además no aceptan el concepto de responsabilidad. Suelen ignorar las tareas cotidianas y del hogar. También es verdad que no es culpa suya ya que muchas veces la conducta de beber les impide realizar estas actividades correctamente. No suelen establecer la relación que existe entre las discordancias en el ámbito familiar y su conducta de beber.
    Suelen personas inmaduras emocionalmente, con una gran necesidad de llamar la atención y una gran dependencia afectiva. Es habitual que en ellos se dé una incapacidad para amar, para dar y recibir. Sin embargo pueden hablar muy bien del amor, como sucede en el caso de poetas, escritores y compositores alcohólicos.
    Otra característica habitual es la soledad existencial. Se sienten solos, escépticos, diferentes, ajenos a todo. Compensan esta situación rodeándose de personas que les den por su lado y los admiren, con frecuencia de menor edad o de una condición social inferior, entre las que el alcohólico destaca.
    La impulsividad actúa en el alcohólico por medio de impulsos cortos. No suelen ser personas constantes, no perseveran casi en nada.
    Es una realidad que el alcohólico tiene un miedo vago a todo y a nada: una angustia existencial. Por ello, muchas veces como consecuencia y compensación a sus miedos puede desarrollar una conducta agresiva.
    Padecen baja tolerancia al sufrimiento, por lo que muchas veces prefieren la fuga al afrontamiento.
    Son muy sensibles emocionalmente, todo les conmueve. Muchas veces las personas de su entorno consideran que son personas fuertes, pero en realidad son frágiles y endebles. Con el alcohol consiguen una anestesia emocional.
    El gran problema de la mentalidad del alcohólico es que la mentira y la deshonestidad fueron utilizadas tanto tiempo para justificar su conducta adictiva que quedó condicionada a su mente como un mecanismo automático que le cuesta mucho trabajo manejar en la etapa de recuperación.
    En el proceso de recuperación del alcohólico (y del adicto en general) uno de los elementos que más trabajo
    le cuesta lograr al que se está rehabilitando es recuperar la confianza de los demás. De hecho, uno de los objetivos claves en la rehabilitación de los adictos es recuperar la confianza de los demás, especialmente de sus seres queridos.
    Y es que, en general, los alcohólicos y los adictos a otras drogas se vuelven unos mentirosos consumados, profesionales del engaño, la mentira o, en el mejor de los casos, la verdad a medias como un instrumento para obtener la droga, disimular sus efectos o justificar el sistemático abandono de las responsabilidades que generan la adicción al alcohol y a las drogas.
    La más peligrosa de las herramientas psicológicas del adicto es la lengua. El alcohólico se torna un hablador profesional. Su inseguridad y sus complejos de inferioridad lo llevan a desarrollar fantasías compensatorias sobre su persona y su vida, fantasías que se convierten en mentiras que termina por creer él mismo. Sonia S., una alcohólica recuperada con seis años militando en los grupos de Alcohólicos Anónimos (AA), refería que ella siempre se avergonzaba de su familia, por ser de condición humilde. Cuando conoció a su novio, que era de una posición social y económica más alta, siempre le mintió sobre su familia diciéndole que radicaba en Estados Unidos y que ella vivía con unos parientes. Cada vez que tenía que contestar alguna pregunta que su novio le formulaba acerca de su familia, ella respondía con mentiras, mentiras que tenían
    que ser respaldadas por otras mentiras, hasta tejer una red de engaños en la que ella misma terminó atrapada, pues cuando decidieron formalizar los arreglos para la boda se descubrió toda la verdad. Tal fue la decepción del novio por la actitud deshonesta de ella que canceló la boda. Esta situación influyó para que Sonia desarrollara su alcoholismo, del que felizmente se ha recuperado, teniendo en la actualidad como principio fundamental de su recuperación decir siempre la verdad, pase lo que pase.
    Sin embargo, muchos alcohólicos y adictos en recuperación continúan siendo maestros de la excusa y campeones del pretexto; siguen haciendo promesas que no cumplen; presumen lo que no tienen; manipulan a los demás para obtener beneficios; chantajean para controlar a otros; engañan a sus cónyuges; hacen trampa; practican corruptelas; piden prestado y no pagan; venden kilos de 800 gramos; dicen que son solteros siendo casados; no respetan sus compromisos; son convenencieros y acomodaticios; no respetan la ley ni los reglamentos; no son sinceros, dicen una cosa y hacen otra y no logran recuperar la confianza de los demás, sobre todo la de sus seres queridos más cercanos. Estos alcohólicos en recuperación son borrachos secos que no han logrado superar su deshonestidad. A estos borrachos secos les gusta que les digan que
    mintieron mucho en el pasado, pero odian que les digan que siguen mintiendo a pesar de que ya no beben.
    Esta incapacidad de superar la deshonestidad no es más que un síntoma de inmadurez. Como dice Ann Landers: "Madurez significa confiabilidad; mantener la propia palabra, superar la crisis. Los inmaduros son maestros de la excusa, son los confusos y desorganizados, sus vidas son una mezcla de promesas rotas, amigos perdidos, negocios sin terminar y buenas intenciones que nunca se convierten en realidad". O como sentencia Patrón Luján: "Ser hombre es tener vergüenza, sentir pena de burlarse de una mujer, de abusar del débil o de mentir al ingenuo".

    Del engaño al autoengaño
    Además de la inmadurez, otro mecanismo psicológico que determina la deshonestidad es la negación. El adicto es negador por naturaleza. No acepta su realidad: ni su realidad alcohólica ni su realidad no alcohólica. Esto puede constituir la raíz de su tendencia a la deshonestidad.
    "El engaño a los demás casi siempre tiene sus raíces en el engaño a nosotros mismos", sentencia el Grapevine de agosto de 1961. El alcohólico es una persona que vive permanentemente autoengañada como consecuencia de la no aceptación de su realidad, y esto lo lleva a desarrollar el mal hábito de engañar a los demás. Pero como se cree sus propias mentiras, en ocasiones se siente víctima de los demás porque no le creen ni le tienen confianza.
    Otra forma de deshonestidad es la proyección. Proyectarse es ver en otras personas nuestros propios 5 defectos, debilidades y desviaciones. Cuando en el proceso de recuperación del alcoholismo o la drogadicción se piensa más en los defectos de otras personas que en los propios, se está cayendo en un mecanismo de evasión de nuestra propia realidad que no es más que una forma de deshonestidad hacia uno mismo. Bill W. en una de sus cartas (1966) se refiere a esta forma de deshonestidad de la siguiente manera:
    "Esta es una forma sutil y perversa de la satisfacción de sí mismo que nos permite seguir cómodamente
    inconscientes de nuestros defectos".
    Finalmente, el otro mecanismo de defensa psicológico que hace del alcohólico el rey del pretexto es la racionalización.
    El alcohólico y el adicto a drogas siempre racionalizaron su necesidad compulsiva de alcohol y drogas al tratar de justificar con pretextos el porqué consumían. Una vez que dejan el alcohol o las drogas siguen racionalizando alrededor de su realidad no alcohólica. Racionalizan sus actitudes deshonestas en su hogar o en su trabajo. Siempre encuentran un pretexto para justificar porqué no han cumplido una promesa o no terminaron un proyecto. Ya no beben, ya no consumen drogas, pero siguen fallando, siguen fracasando, siguen saboteándose el éxito, y siempre encuentran un pretexto para salir bien librados y no aceptar su verdadera realidad.
    Precisamente cómo y cuándo decimos la verdad —o nos quedamos callados— a menudo puede representar la diferencia entre la auténtica integridad y la falta completa de ésta.
    Complementamos esta idea con lo que se lee en la página 68 del libro grande de los Alcohólicos Anónimos:
    "Más que la mayoría de las personas, el alcohólico lleva una vida doble, tiene mucho de actor. Ante el mundo exterior representa su papel de actor. Éste es el único que le gusta que vean sus semejantes. Quiere gozar de cierta reputación, pero sabe en lo más íntimo de su ser que no se la merece".
    ¿Honestidad absoluta?
    Todo lo anterior no quiere decir que la única forma de no padecer de una borrachera seca sea practicar un férrea, absoluta y fundamentalista honestidad. Sólo Dios puede saber lo que es la honestidad absoluta, por lo tanto, cada uno de nosotros tiene que formarse una idea de lo que puede ser este magnífico ideal según su propia capacidad.
    En otra de sus cartas (1966) Bill W. afirma: "Falibles como somos y que seremos todos en la vida, sería presuntuoso creer que pudiéramos en realidad lograr la honestidad absoluta. Lo mejor que podemos hacer es esforzarnos por mejorar la calidad de nuestra honestidad".
    Lo anterior constituye una característica de la sobriedad que es el equilibrio. En la superación personal del alcohólico en recuperación hay que evitar los perfeccionismos y los fundamentalismos y la honestidad absoluta es, como se menciona líneas arriba, una cualidad exclusiva de Dios.
    Algunas preguntas que me ayudará a saber si soy honesto
    Cada quién en su interior sabe perfectamente si está actuando con integridad en la vida, si es congruente con lo que piensa, lo que dice y lo que hace, y esgrime la verdad como herramienta fundamental de su existencia o si la mentira es una forma de hábito existencial.
    Sin embargo, la mente del alcohólico es traicionera y lleva, con frecuencia, al autoengaño, por lo que, muchos alcohólicos en recuperación creen que son muy honestos cuando en realidad no lo son tanto.
    Estas cinco preguntas ayudarán al alcohólico en recuperación a reconocer el grado de honestidad en su comportamiento.
    1. ¿Soy honesto conmigo mismo acerca de mis motivaciones?
    Aquí la respuesta correcta obviamente es Si. Sin embargo, es común que los alcohólicos en recuperación se autoengañan con respecto a la autenticidad de sus motivaciones, por ejemplo: el miembro del grupo de AA que muestra un desusado interés por ayudar a la compañera que acaba de incorporarse, cuando su motivación real es seducirla; o aquel otro que asiste diariamente a sus juntas y se queda varias horas charlando con los compañeros después de la sesión, cuando su verdadera motivación es evadir de los problemas que tiene con su esposa.
    2. ¿Trato de buscar pretextos para justificar mis faltas?
    La respuesta correcta es No. No busco pretextos sino que acepto mis faltas y trato de superarlas. El borracho seco practica a la perfección el libro de oro de los pretextos. Nunca asume la responsabilidad de sus fallas o de sus defectos. Siempre encuentra un culpable a quien responsabilizar: "Llegué tarde porque había mucho tráfico", "No fui a trabajar porque se enfermó mi abuelita", "Reprobé por culpa del profesor", "No tengo dinero por culpa del gobierno", etcétera.

    3. ¿Procuro no decir mentiras, ni siquiera pequeñas?
    Aquí se debe responder Si. Procuro nunca mentir ni siquiera decir mentiras piadosas.
    La mayoría de los adictos en recuperación siguen diciendo mentiras, sobre todo de las pequeñas, hábito que adquirieron en su etapa de alcoholismo activo. Muchos piensan que no tiene importancia decir mentiras pequeñas o mentiras piadosas; algunos prefieren las medias verdades. No hay que olvidar que las medias verdades son medias mentiras y, por tanto, una forma de deshonestidad.
    4. ¿Puedo ser íntegro con los demás manifestándoles quien soy?
    La respuesta correcta es Si. No me apena decirles a los demás quien soy y qué enfermedad padezco.
    Muchos alcohólicos, presuntamente en recuperación, siguen negándose a sí mismos porque les apena mucho que los demás se enteren. Niegan su origen, niegan su situación social y económica, niegan su enfermedad, niegan sus debilidades y se convierten en actores que están representando un papel para cuidar su imagen ante los demás, Esto les impide ser auténticos y, en consecuencia, no son sinceros y mienten con frecuencia.
    5. ¿Tengo cuidado de no ser hostil o maligno bajo la capa de la honestidad?
    La respuesta aquí también deberá ser afirmativa. Muchos alcohólicos que llevan mucho tiempo en recuperación y que han adquirido cierto prestigio ante sus compañeros de grupo, caen con frecuencia en la tentación del poder o del prestigio y quieren controlar o manipular a los compañeros menos antiguos. En ocasiones sienten envidia, resentimiento o antipatía y entonces los agreden o satanizan argumentando que lo hacen por su bien. Asimismo, asumen estas actitudes con sus seres queridos, amigos o compañeros de trabajo.
    Desarrollar el hábito de la sinceridad, la honestidad y la honradez es una de las metas fundamentales para quien aspira a alcanzar la sobriedad. Esto requiere de una gran disciplina, autoobservación y autovigilancia.
    Ser auténtico, íntegro y congruente con lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace implica desarrollar asatisfacción la virtud de la honestidad.
    Terminamos con el pensamiento de Confucio:
    "El hombre honrado es el que subordina su derecho a su deber".
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    jovenestepa

    Ciberdistrito10

    4 de noviembre de 2011

    Síndome de Munchausen

    DEFINICIÓN

    El síndrome de Münchhausen consiste en una simulación repetida de enfermedades físicas, usualmente agudas, aparatosas y convincentes, por una persona que vaga de un hospital a otro en busca de tratamiento.

    CARACTERÍSTICAS

    Estos pacientes son capaces de simular muchas enfermedades físicas tales como infarto de miocardio o fiebre de origen desconocido. A veces acaban convirtiéndose en una inacabable responsabilidad para los servicios médicos o quirúrgicos, pero, no obstante, el problema fundamental es el psiquiátrico, mucho más complejo que una simple simulación engañosa de síntomas, y vinculada a graves trastornos emocionales. Los pacientes pueden tener rasgos de personalidad histriónicos, a la vez que son inteligentes y con recursos. Saben como simular una enfermedad con sofisticada habilidad. Se diferencian de los simuladores en que sus mentiras y simulaciones son conscientes, pero las motivaciones para fingir la enfermedad son inconscientes. Son evidentes los sentimientos de culpa.

    CAUSAS

    Habitualmente, existe una historia precoz de abuso emocional y físico. Los pacientes parecen tener problemas de identidad, sentimientos intensos, control inadecuado de los impulsos, sentido de la realidad deficiente, episodios psicóticos breves y relaciones interpersonales inestables. La necesidad de que se les preste atención es pareja a la incapacidad de confiar en figuras de autoridad, a las que manipulan.

    TRATAMIENTO

    En los pacientes de síndrome de Munchausen el tratamiento rara vez es fructífero. Acceder a las manipulaciones del paciente alivia su tensión, pero provoca una escalada, sobrepasando en última estancia lo que los médicos pueden o están dispuestos a hacer. Enfrentarse al paciente o negarse a sus demandas de tratamiento da lugar a reacciones de enfado que le llevan a cambiar de hospital. El paciente acostumbra a rechazar el tratamiento psiquiátrico. Sin embargo el tratamiento suele reducirse al reconocimiento de la enfermedad y a evitar los procedimientos que impliquen riesgo como la medicación excesiva.

    Se recomienda confrontar a estos pacientes sin culpabilizaciones ni reproches. El médico debe mantener la condición de enfermedad real, indicando simultáneamente al paciente que si coopera, pueden resolver el problema subyacente. A menudo habrá que implicar a algún miembro de la familia, con quien abordar el problema como una enfermedad, no como un engaño; es decir, no se explica a la familia cuál es el mecanismo preciso de la enfermedad

    3 de noviembre de 2011

    ESTÁN CERRANDO EL PORTÓN

    ¡ NOS ESTAN CERRANDO EL PORTÓN!

    Hace ya unos meses,
    anduve de vacaciones por la provincia
    y fui invitado a visitar una finca propiedad de un
    paisano alemán del Volga donde elaboraban
    jamones caseros.

    Al pasar por un chiquero, me llamó la atención el
    porte de una puerca amamantando a unos cuantos
    lechones.

    Para salir de la curiosidad, le pregunté al hijo del
    patrón que me estaba atendiendo
    de qué raza eran esos puercos.

    - Son de raza “mexicana”…

    …Pero espere llamaré a mi padre,
    que a él le va a gustar contar la historia.
    Por la puerta de la cocina emergió don Helmut, un
    gigante de cabellos blancos que se desplazaba
    dificultosamente asistido por un bastón de 3
    patas y me invitó a sentarme a la mesa de la
    galería donde estaba un enorme botellón de
    alcohol de nuez de no menos de 60 º.

    -¿Ud. sabe como se cazan los puercos
    salvajes del monte?-
    me pregunto el paisano sin más trámite,
    mientras me servía un vasito chato de ese
    brebaje.

    - Bueno, creo que los perros
    “los paran” y un fusil que los sacrifica. -
    le contesté prudentemente,
    presintiendo que la historia venía por otro lado
    y que el viejo sabía más que yo…

    - En este caso, no es así. -
    me dijo
    don Helmut y prosiguió:
    - Y cuando le diga cómo los cazo yo, Ud. va a poder
    entender porqué se los llama de raza “mexicana” y
    si es un hombre inteligente, podrá sacar algunas
    conclusiones acerca de por qué a los mexicanos les
    va como les va.

    En el fondo de la finca, detrás de aquella
    cortina de álamos que Ud. ve,
    y hasta la costa del río, hay un monte
    inculto y sin trabajar.

    Dentro de ese cuadro, suele haber
    puercos salvajes del monte.

    Para cazarlos hay que comenzar por
    buscar un manchón sin matorrales
    y tirar un poco de maíz en el piso.

    Cuando los chachos lo descubren,
    van a comer todos los días,
    y Ud. solo tiene que reponerles
    diariamente la ración.

    Una vez acostumbrados, construye
    una cerca en uno de los lados del sitio
    y les sigue poniendo alimento.
    Por unos días van a desconfiar,
    pero después terminan por volver.
    Entonces se hace otra cerca
    a continuación de la anterior,
    y les sigue poniendo comida hasta que
    dejen de dudar y regresan a comer.

    Y así sucesivamente,
    hasta que casi cierra los cuatro lados y solo deja una
    abertura para un portón.

    Ya para entonces
    se han acostumbrado al maíz fácil,
    le han perdido el miedo a los cercos
    y entran y salen casi con naturalidad…

    Un día va y coloca el portón,
    lo deja abierto y sigue poniendo maíz,
    hasta que encuentra la manada comiendo,
    entonces le cierra la puerta.
    Al principio empiezan a correr en círculos como
    locos, pero ya están sometidos.
    Muy pronto se tranquilizan y vuelven al alimento
    fácil que ya se olvidaron de buscar por si mismos, y
    aceptan la esclavitud.

    Uds. los mexicanos no se dan cuenta que
    estos gobiernos populares y demagógicos
    que tienen,
    proceden de la misma manera
    que yo con los chachos…

    Les tiran maíz gratis disfrazado de
    programas de ayuda, planes sociales,
    empleos públicos, cargos políticos, sueldos
    miserables, subsidios para cualquier cosa, leyes
    proteccionistas, sobornos electorales…
    Todo a costa del sacrificio de las libertades que les
    van confiscando migaja a migaja…

    Y los mexicanos no se dan cuenta que no existe
    la comida gratis, y que no es posible que alguien
    preste un servicio más barato que el que uno
    mismo hace.

    ¿Acaso no ven que toda esa maravillosa “ayuda”
    que reparte el gobierno,
    lo hace con los poderes que el pueblo
    permite que se arroguen,
    para depredar las libertades y los bienes de la
    gente que trabaja y que produce?

    ¿Pero cómo pueden vivir en un paraíso y tratar a toda
    costa de convertirlo en un infierno…?

    ¿Cómo pueden crear constancia cívica, si los políticos
    forman cuadros de impunidad…?

    ¡¡¡Sigan así – no más -, y que Dios los
    ayude cuando les cierren el portón!!!

    Don Helmut se mandó lo que quedaba del cuarto
    vasito de un solo trago, me saludo
    y se fue rengueando por la puerta de la cocina.

    Y yo, mareado por el alcohol
    y apabullado por la verdad,
    saludé al hijo y me volví rumiando bronca
    por el polvoriento camino de regreso a casa…

    2 de noviembre de 2011

    La Familia Narcisista. Sentimientos y Comunicación

    Identificar sentimientos

    Muchos pacientes se sientes incómodos aún con la palabra sentimientos. Como un paciente comentó, “No me gusta eso de lo suavecito-delicadito-esponjocito!” Es por eso necesario ayudar a los pacientes a desarrollar algún grado de comodidad en la discusión de los sentimientos, para que puedan reconocer 1. Qué son los sentimientos, y 2. Que ellos los experimentan. Para ese fin, hemos descrito un número de técnicas usadas en nuestra práctica.

    Listar Sentimientos

    Es a menudo interesante y de ayuda el tomarse tiempo con los pacientes simplemente listando sentimientos. Muchos no pueden, sin darles pistas, listar inclusive uno! O ellos tal vez puedan decir “enojado”, “triste”, “bueno” o “malo” y eso es todo. Los pacientes usualmente se sorprenden del número de sentimientos que pueden ser generados en una lista con el terapeuta.

    Estos individuos dirán cosas como “No tengo sentimientos”, o “Duele mucho sentir”. No tienen concepto de la importancia o la función de los sentimientos. Dentro de este marco, el modelo de la familia narcisista, les enseñamos a los sobrevivientes que los sentimientos:

    Son la verdadera expresión de quienes somos;

    • Existen por cuenta propia
    • No pueden ser legislados (como en, “Tu debes de amar a tu hermano”;
    • No hay buenos o malos, correctos e incorrectos – simplemente son;
    • Son instintivos y a menudo protectores
    • Nos motivan a acciones necesarias (por ejemplo, “Siento temor, por tanto, llamaré a la policía”);
    • Necesitan entonarse y honrarse; porque ellos
    • Saldrán a la luz – aún si los ignoramos, negamos o los escondemos- mediante síntomas físicos, ira explosiva, o depresión (la “otra cara” de la ira).
    • Los sentimientos son especialmente valiosos cuando nos motivan a la acción, bajo el concepto de Bradshaw de “E-moción” (3). Por tanto, cuando negamos nuestras emociones o sentimientos, tal vez no tomemos acciones necesarias y apropiadas. Como saben los terapeutas, la inactividad muy a menudo lleva a la depresión.

    Hay un número de técnicas que son de ayuda al enseñar a los adultos de familias narcisistas a cómo reconocer y etiquetar sus sentimientos. Tres que frecuentemente usamos (el Test del Lenguaje Corporal, Historias Para Sentir y Proyección de Video) se detallan abajo. También recomendamos que los pacientes mantengan “diarios de sentimientos” en los cuales identifiquen y etiqueten sentimientos que experimentan, incluyendo sensaciones físicas.

    El Test del Lenguaje Corporal

    La mayoría de las personas experimentan fuertes sentimientos a manera de una o más sensaciones físicas: por ejemplo, una constricción en la garganta, o el sentir que el estómago o el corazón se anida ahí; tensión en el cuello o en los hombros; o como un dolor de cabeza repentino. Algunos individuos experimentan síntomas casi instantáneos de dolor de estomago o diarrea en tiempos de estrés emocional. Pregunte al paciente dónde siente la emoción (o el enojo) en su cuerpo; y lo más seguro, no tendrá problema en decirlo.

    El primer paso, entonces, es hacer que el paciente se entone con su síntoma – que realmente lo note y lo experimente, y que tenga el reconocimiento del terapeuta por simplemente permitirse experimentar y sentirlo físicamente.

    La Historia de Mary. Mary es una mujer de treinta años cuya familia narcisista de origen estaba compuesta por un padre callado y nada asertivo, una madre entrometida y emocionalmente abusiva y dos hermanas. La madre de Mary la llamaría varias veces a la semana para “descargarse” en ella, llenándola de historias de todo lo malo que sus hermanas hacían; ella siempre intentaba llevar a Mary a complejos y molestos escenarios familiares. Mary había estado viendo a un quiropráctico por más de un año por tensión y dolor en cuello. Ella había etiquetado a su dolor como una secuela de un accidente automovilístico menor, asumiendo que ella experimentaba dolor cuando inadvertidamente torcía su espalda o cuello de mala manera. Referida por su quiropráctico a la terapia, ella llegó a la conclusión de que el dolor tal vez era más una expresión de estrés psicológico que una lesión física.

    Durante el curso de la terapia, Mary comenzó a llevar un diario de sentimientos en el cual ella daba seguimiento a sus dolores de cuello y los eventos, pensamientos y sentimientos que ella había experimentado durante el curso del día. Se le enseñó la “respuesta de relajación” de Benson, la cual aprendió a usar cuando se volviera consciente del dolor de cuello.(4) Al mantener un diario, Mary fue capaz de ligar sus síntomas físicos a eventos específicos y pensamientos –los gatillos de sentimientos- y a etiquetar los sentimientos que eran expresados en su dolor de cuello.

    Terapeuta: Mary, esta semana cuando sentiste la tensión en tu cuello, fuiste capaz de ligarlo a algo que ocurrió, o a algo que estabas pensando?

    Mary: Es gracioso, pero siempre noto que siento más dolor en los fines de semana, pero nunca supe por qué. En mi diario, sí dice por qué! Lo siento después que mi madre llama (al teléfono). Ella llama mucho los fines de semana, porque mi padre trabaja durante ese tiempo. Esta vez, cuando colgué me di cuenta que tenía el dolor. Y no había hecho nada - físico, quiero decir- para que me doliera.

    Terapeuta: ¿Así que su madre es un dolor en el cuello?

    Mary: (riendo) Si, eso creo.

    Terapeuta: Mary, ¿cuál era tu sentir durante la conversación?

    Mary: Sentí que - no. Me sentí enojada. Realmente enojada. Furiosa.

    En este punto el terapeuta fue capaz de alabar a Mary por el trabajo que estaba haciendo, y subrayar los pasos que estaba dando para cambiar su vida positivamente. Los pacientes a menudo tienen dificultad para reconocer sus logros y frecuentemente los identifican en términos que en realidad reflejan un déficit o un fracaso. (“Si, tal vez lo hice esta vez, pero ¡debí de hacerlo desde hace tiempo!”) Es importante que el terapeuta enmarque la experiencia como una falta de entrenamiento más que de inteligencia, fibra moral o lo que sea: el paciente no tenía la habilidad (entrenamiento, opciones, vista panorámica) en aquel entonces, pero está aprendiendo ahora.

    Una parte significativa de la terapia en este modelo es que el terapeuta está orientado hacia la acción, en vez de ser primordialmente reflectivo o comprensivo. Es importante que el terapeuta verbalmente premie al paciente por el comportamiento apropiado al hacer declaraciones abiertas de apoyo y remarcando – no en el sentido de ser sus porristas, sino en el de reflejar la realidad del trabajo que ella está haciendo. De esta manera, el paciente sabe cuando ha hecho una “cosa buena”. Ella probablemente no tuvo ese tipo de retroalimentación durante su niñez, así que la necesita y aprecia ahora.

    El paso final es habilitar al paciente a expresar el sentimiento y tomar alguna acción para atenderlo.

    Después de una discusión considerable, Mary decidió expresar sus sentimientos a su madre y establecer algunos límites en su relación. “Usando el ‘Yo siento…yo quiero’, voy a decirle que me siento muy enojada cuando llama y se queja de mis hermanas y hermanos, y no quiero que haga eso mas”.

    Después de algunos esfuerzos tentativos, Mary fue capaz de expresar sus sentimientos a su madre, y de hecho finalizó algunas conversaciones cuando su madre “rompió la regla”. Después de un periodo donde su madre rechazó hablar a Mary del todo (dándole la “ley del hielo”), su madre cambió su comportamiento telefónico. Comenzó a llamarla menos frecuentemente, para alivio de Mary, y las conversaciones fueron más breves, con asuntos a tratar más aceptables. Su madre entonces comenzó a llamar a una de las hermanas de Mary y comenzó a “descargarse” con ella. Como Mary dijo, “Ahora es problema de mi hermana; ¡ella tendrá que aprender a lidiar con eso!”.

    A medida que Mary aprende, la gente continúa usando ciertas técnicas interactivas porque funcionan; esta táctica les da lo que quieren. Cuando esas técnicas no funcionan más, la gente deja de usarlas. A medida que Mary estaba dispuesta a escuchar a su madre (la necesidad de la madre), ésta continuaba descargándose en ella. Cuando no funcionó mas – cuando Mary rechazó escucharla (comenzó a respetarse a si misma) y fue capaz de comunicarse en una manera adulta y clara – su madre dejó de descargarse en ella. Mary entonces fue capaz de realizar una modificación en el comportamiento de su madre, al menos en relación con ella.

    Así mismo, Mary aprendió que su cuerpo era una herramienta invaluable para indicarle cuando estaba experimentando un sentimiento que requería atención. En vez de referirse a su dolor como el enemigo, Mary se dio cuenta que era una advertencia protectora de alto estrés. Al aprender a atender a su lenguaje corporal y actuar acorde, ella estaba bajo menos estrés y subsecuentemente experimentó menos dolor de cuello.

    1 de noviembre de 2011

    LO COMPARTO CON USTEDES

    EL BUITRE

    Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros x 2 metros y que estè completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros . Sin espacio para correr, como es su hábito, ni siquiera intentará volar sino que quedará prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo...


    EL MURCIÉLAGO

    El murciélago ordinario que vuela por todos lados durante la noche es una criatura sumamente hábil en el aire, pero no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo. Si se le coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que puede hacer es arrastrase indefenso y sin duda, dolorosamente, hasta que alcance algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar a sí mismo hacia el aire. Entonces, inmediatamente despega para volar.


    LA ABEJA.

    La abeja al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada de allí. Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por arriba de ella, sin embargo persiste tratando de encontrar alguna forma de escape por los laterales cercanos al fondo. Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que completamente se destruye a sí misma.

    LAS PERSONAS:

    En muchas formas, somos como el buitre, el murciélago y la abeja obrera. Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones, sin nunca darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ver hacia arriba. Ésa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a cualquier problema. Sólo mira hacia arriba!!!


    LA TRISTEZA MIRA HACIA ATRÁS, LA PREOCUPACIÓN MIRA ALREDEDOR, LA DEPRESIÓN MIRA HACIA ABAJO, PERO LA FÉ...LA FÉ SIEMPRE MIRA HACIA ARRIBA!!!

    LA GRANDEZA DE LA MUJER

    Cualquier cosa que le des a una mujer, ella hará algo fabuloso.

    Dale un esperma y ella te dará un bebé

    Dale una casa y ella te dará un hogar...

    Dale alimentos y ella te dará una exquisita comida...

    Dale una sonrisa y ella te dará su corazón…

    Ella multiplica y engrandece todo lo que le des...

    Así que si le das problemas... ¡¡prepárate!!

    Noche mágica


    Noche Mágica - Imágenes para redes sociales

    Viviendo con un alcohólico

    El apoyo médico y psicológico es fundamental para poder ayudar a solucionar el difícil problema del alcoholismo en el ámbito familiar
    Fundación México Unido
    Lic.Salvador Beltrán.

    El trato cotidiano con adictos y familiares, nos hace espablecer definiciones que, si bien no siempre resultan ciertas, en la mayoría de los casos no se equivocan. Así, como solemos decir que todo alcohólico es ingenioso y seductor, también reconocemos en la mayoría de las esposas o parejas de alcohólicos, una gran fortaleza, solidaridad, paciencia y lealtad que, en la mayoría de los casos, es traicionada por el adicto.


    El último en enterarse de su adicción, es el propio adicto y cuando se entera, ya ha causado una larga cadena de daños en su entorno y quienes conviven con él, han agotado los recursos a su alcance para lograr la mejoría del enfermo.

    He aquí algunos comentarios que te ayudarán, si crees que eres alcohólico/a o tu pareja es víctima del alcoholismo.

    1.- El Alcoholismo es una enfermedad real sobre la que no!20se tiene control, que afecta a todos los que mantienen una relación estrecha con el enfermo. Las causas del alcoholismo no se encuentran en la debilidad de carácter, la inmoralidad, ni el deseo de herir a otros sino en problemas que pueden ir desde educativos, psicológicos, ambientales o familiares.

    Investigaciones recientes, acerca de esta enfermedad, documentan infinidad de casos en los que se ha logrado la recuperación total del adicto y la de sus familiares (coadictos) a través de los programas de autoayuda basados en los doce pasos de AA y en los programas alternos para familiares (Al Anon, Al Ateen, Hijos Adultos de Alcohólicos Codependientes Anónimos) o bien, para la atención de padecimientos alternos como la neurosis y las dependencias emocionales.

    Una vez que el alcohólico ha aceptado la idea de que el alcoholismo es una enfermedad, de la cual los bebedores compulsivos y los que se preocupan por ellos pueden hallar alivio, no hay razón para sentirse avergonzado/a del alcoholismo, ni razón para temerle, lo importante es buscar la solución.

    2.- Es por tanto muy importante informarse de la realidad y borrar del pensamiento todo lo que se crea saber acerca del alcoholismo para que se pueda empezar un programa de aprendizaje. Si hay un servicio de información sobre alcoholismo cerca del domicilio (consulta la guía telefónica), visítenlo. Encontrarán información basada en investigaciones y experiencias. Lean todo lo que puedan sobre el tema. Pidan una lista de libros, búsquenlos y léanlos de preferencia en familia.

    Asistiendo a las reuniones abiertas de AA obtendrán información directa de alcohólicos en recuperación. No teman asistir a las reuniones, ni se sientan extraños(a). Conversen con los miembros después de las reuniones. Hablen de sus dificultades con las personas que conozcas allí.

    3.-Busquen ayuda ahora. No esperen a que el alcohólico busque ayuda antes de tomar una decisión en tu propio beneficio.

    4.- Algunas cosas que no se deben hacer cuando el alcohólico está bebiendo, para evitar violencia y otros problemas, son:

    - No lo trates como a un niño.
    - No lo vigiles para saber cuánto bebe.
    - No busques el licor escondido.
    - No tires el licor; él siempre encontrará más.
    - No lo sermonees sobre la bebida.
    - Nunca discutas con él mientras está alcoholizado.
    - No prediques, reproches, amenaces, castigues, regañes, ni riñas al alcohólico.

    El alcohólico sufre de un sentimiento de culpabilidad, mayor de lo que podemos imaginar. Recordarle los fracasos, el abandono de la familia y amistades y las faltas, es un esfuerzo inútil que sólo empeorará la situación. Es inútil decir “si me quisieras”, prometer, coaccionar o amenazar. El alcoholismo es obsesivo por naturaleza y no se puede controlar con la fuerza de voluntad, ni con el amor a una pareja o familia.

    A veces una crisis, que le permita al alcohólico/a “tocar fondo”; puede convencer al alcohólico de su necesidad de ayuda (pérdida del trabajo, accidentes, arrestos). Evita el cuidado excesivos en esos momentos. La crisis puede ser detonador de recuperación. No hagas nada por impedir que la crisis suceda. No pagues sus cheques sin fondos, ni cuentas vencidas, ni vayas con disculpas al jefe*

    El sufrimiento que estás tratando de suavizar con tales acciones puede ser lo que el alcohólico necesite para darse cuenta de la gravedad de su situación. Como suele decirse, no hay mal que por bien no venga.

    ¿EXISTE DIOS?

    Grabando en piedra

    Cuenta una historia que dos amigos iban caminando por el desierto.
    En algún punto del viaje comenzaron a discutir, y un amigo le dio una bofetada al otro.
    Lastimado, pero sin decir nada,
    escribió en la arena:

    MI MEJOR AMIGO ME DIO HOY
    UNA BOFETADA.

    Siguieron caminando hasta que encontraron un oasis, donde decidieron bañarse.

    El amigo que había sido abofeteado comenzó a
    ahogarse, pero su amigo lo salvó.

    Después de recuperarse, escribió en una piedra:

    MI MEJOR AMIGO HOY SALVO MI VIDA.

    El amigo que había abofeteado y salvado a su mejor amigo preguntó:

    -Cuando te lastimé escribiste en la arena y ahora lo haces en una piedra.

    -¿Porqué?

    -El otro amigo le respondió:

    -Cuando alguien nos lastima debemos escribirlo en la arena donde los vientos del perdón puedan borrarlo.

    -Pero cuando alguien hace algo bueno por nosotros, debemos grabarlo en piedra donde ningún viento pueda borrarlo.
    APRENDE A ESCRIBIR TUS HERIDAS EN LA ARENA Y GRABAR EN PIEDRA TUS VENTURAS.
    ¡¡¡QUE DIOS TE BENDIGA!!!

    Los Derechos de los Niños

    ¿Cómo saber reconocer si estás siendo maltratada?


    Suele ser difícil reconocer la situación, pensamos que lo que ocurre es normal, que son imaginaciones nuestras… así que aquí tienes unas buenas pistas para descubrir si estás siendo maltratada.
    • Eres una mujer mahtratada… cuando tu novio, marido o compañero te golpea, te insulta, te amenaza, te hace sentir humillada, estúpida e inútil.
    • Eres una mujer maltratada…si te prohibe ver a tu familia, vecinos, amigos...
    • Eres una mujer maltratada… si no te deja trabajar o estudiar.
    • Eres una mujer maltratada… si te quita el dinero que ganas o no te da lo que precisas para las necesidades básicas de la familia.
    • Eres una mujer maltratada… si te controla, te acosa y decide por ti.
    • Eres una mujer maltratada… si te descalifica o se mofa de tus actuaciones.
    • Eres una!20mujer maltratada…; si te castiga con la incomunicación verbal o permanece sordo ante tus manifestaciones.
    • Eres una mujer maltratada… si te desautoriza constantemente en presencia de los hijos, invitándoles a no tenerte en cuenta.
    Toda mujer es bella
    Sitio de mujeres para mujeres

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