Te invito a que leas mi "Antología PERSONAL" formada por una recopilación de experiencias propias combinadas con pensamientos filosóficos de autores conocidos y textos informativos entre otras cosas. Esto es un gran comienzo, veámos hasta donde puedo llegar... Rocío Romero Kuhliger.

30 de septiembre de 2016

5 heridas emocionales de la infancia que persisten cuando somos adultos

Los problemas vividos en la infancia dejan heridas emocionales que vaticinan cómo será nuestra calidad de vida cuando seamos adultos. Además, estos pueden influir significativamente en como nuestros niños de hoy actuarán mañana y en como nosotros, por otro lado, afrontaremos las adversidades.
Así, de alguna forma, a partir de estas 5 heridas emocionales o experiencias dolorosas de la infancia, conformaremos una parte de nuestra personalidad. Veamos a continuación cuáles son nuestras heridas definidas por Lisa Bourbeau….

1- El miedo al abandono

La soledad es el peor enemigo de quien vivió el abandono en su infancia. Habrá una constante vigilancia hacia esta carencia, lo que ocasionará que quien la haya padecido abandone a sus parejas y a sus proyectos de forma temprana, por temor a ser ella la abandonada. Sería algo así como “te dejo antes de que tú me dejes a mí”, “nadie me apoya, no estoy dispuesto a soportar esto”, “si te vas, no vuelvas…”.
 Las personas que han tenido las heridas emocionales del
abandono en la infancia,
tendrán que trabajar su miedo a la soledad, su temor
 a ser rechazadas y las barreras
 invisibles al contacto físico.
Niña en la oscuridad
La herida causada por el abandono no es fácil de curar. Así, tú mismo serás consciente de que ha comenzado a cicatrizar cuando el temor a los momentos de soledad desaparezca y en ellos empiece a fluir un diálogo interior positivo y esperanzador.

2- El miedo al rechazo

El miedo al rechazo es una de las heridas emocionales más profundas, pues implica el rechazo de nuestro interior. Con interior nos referimos a nuestras vivencias, a nuestros pensamientos y a nuestros sentimientos.
En su aparición pueden influir múltiples factores, tales como el rechazo de los progenitores, de la familia o de los iguales. Genera pensamientos de rechazo, de no ser deseado y de descalificación hacia uno mismo.
La persona que padece de miedo al rechazo no se siente merecedora de afecto ni de comprensión y se aísla en su vacío interior. Es probable que, si hemos sufrido esto en nuestra infancia, seamos personas huidizas. Por lo que debemos de trabajar nuestros temores, nuestros miedos internos y esas situaciones que nos generan pánico.
Si es tu caso, ocúpate de tu lugar, de arriesgar y de tomar decisiones por ti mismo. Cada vez te molestará menos que la gente se aleje y no te tomarás como algo personal que se olviden de ti en algún momento.

3- La humillación

Esta herida se genera cuando en su momento sentimos que los demás nos desaprueban y nos critican.Podemos generar estos problemas en nuestros niños diciéndoles que son torpes, malos o unos pesados, así como aireando sus problemas ante los demás; esto destruye la autoestima infantil.
Las heridas emocionales de la humillación generan con frecuencia una personalidad dependiente. Además, podemos haber aprendido a ser “tiranos” y egoístas como un mecanismo de defensa, e incluso a humillar a los demás como escudo protector.
Haber sufrido este tipo de experiencias requiere que trabajemos nuestra independencia, nuestra libertad, la comprensión de nuestras necesidades y temores, así como nuestras prioridades.
Padre enfadado con su hijo

4- La traición o el miedo a confiar

Surge cuando el niño se ha sentido traicionado por alguno de sus padres principalmente, no cumpliendo sus promesas. Esto genera una desconfianza que se puede transformar en envidia y otros sentimientos negativos, por no sentirse merecedor de lo prometido y de lo que otros tienen.
Haber padecido una traición en la infancia construye personas controladoras y que quieren tenerlo todo atado y reatado. Si has padecido estos problemas en la infancia, es probable que sientas la necesidad de ejercer cierto control sobre los demás, lo que frecuentemente se justifica con un carácter fuerte.
Estas personas suelen confirmar sus errores por su forma de actuar. Sanar las heridas emocionales de la traición requiere trabajar la paciencia, la tolerancia y el saber vivir, así como aprender a estar solo y a delegar responsabilidades.

5- La injusticia

La injusticia como herida emocional se origina en un entorno en el que los cuidadores principales son fríos y autoritarios. En la infancia, una exigencia en demasía y que sobrepase los límites generará sentimientos de ineficacia y de inutilidad, tanto en la niñez como en la edad adulta.
Las consecuencias directas de la injusticia en la conducta de quien lo padece será la rigidez, pues estas personas intentan ser muy importantes y adquirir un gran poder. Además, es probable se haya creado un fanatismo por el orden y el perfeccionismo, así como la incapacidad para tomar decisiones con seguridad.
Requiere trabajar la desconfianza y la rigidez mental, generando la mayor flexibilidad posible y permitiéndose confiar en los demás.
Ahora que ya conocemos las cinco heridas del alma que pueden afectar a nuestro bienestar, a nuestra salud y a nuestra capacidad para desarrollarnos como personas, podemos comenzar a sanarlas.
La Mente es Maravillosa

-Frida Khalo-

“Al final del día podemos soportar mucho más de lo que creemos”
-Frida Khalo-

Mi enfermedad crónica es “invisible” no “imaginaria”

Vivimos en una sociedad donde la enfermedad crónica sigue siendo invisible. Hablamos de realidades tan duras como la fibromialgia, que es para muchos esa dolencia imaginaria con la que uno/a justifica sus ausencias laborales. Hay que cambiar mentalidades: no hace falta que exista una herida que podamos ver para que el sufrimiento sea auténtico.
Las enfermedades crónicas socialmente invisibles (ECSI) suponen, según datos de la “Organización Mundial de la Salud” (OMS), casi el 80% de las dolencias actuales. Hablamos, por ejemplo, de las enfermedades mentales, del cáncer, el lupus, diabetes, migrañas, reumatismo, fibromialgia…Dolencias debilitantes para quien las padece y que además obliga a las personas enfermas a enfrentarse a una sociedad demasiado habituada a juzgar sin saber.
Vivir con una enfermedad crónica supone, a su vez, hacer un viaje tan lento como solitario. El primer tramo de este trayecto es la búsqueda de un diagnóstico definitivo para “todo lo que me pasa”. No es fácil. De hecho, pueden pasar años hasta que la persona logra por fin poner nombre aquello que habita en su cuerpo. Más tarde, tras haber asumido la enfermedad, llega sin duda lo más complejo: encontrar la dignidad, la calidad de vida con el dolor como compañero de viaje.
Si a ello le añadimos la incomprensión social y la falta de sensibilidad, entenderemos por qué en ocasiones a la enfermedad primaria se le añade la depresión. Por otro lado, no olvidemos que una buena parte de los afectados por enfermedades crónicas son niños.
Es un tema relevante y con calado en la sociedad sobre el que reflexionar.

Tengo una enfermedad crónica que no ves, pero que es real

Muchas personas afectadas por una enfermedad crónica sienten, en ocasiones, la necesidad de llevar un cartel. Un rótulo con letras bien grandes en el que se explique lo que les ocurre, para que el resto lo entienda. Para comprender mejor esta realidad te pondremos un ejemplo.
María tiene 20 años y va a la facultad en coche. Aparca en el espacio para minusválidos. Más tarde, coge una sombrilla para entrar en su aulario. Un buen día, ve su imagen compartida en redes sociales. La gente se burla de ella porque es excéntrica, por que pasea en sombrilla. Además, la insultan porque tiene “la gran cara” de aparcar en zona de minusválidos teniendo tan buen aspecto: dos piernas, dos brazos, dos ojos y un bonito rostro..
Ahora bien, días después, María se ve obligada a hablar con sus compañeros de universidad: tiene lupus. El sol reactiva su enfermedad y además, lleva dos prótesis en las caderas. Su enfermedad no es visible al ojo, pero está ahí, cambiándole la vida, retándola cada día a ser más fuerte, más valiente.
Ahora bien… ¿Cómo vivir sin estar continuamente describiendo su dolor, sin soportar a cada paso las caras de escepticismo o de compasión?
fibromialgia enfermedad crónica
María no desea decir a cada momento lo que le pasa. No desea un trato especial, solo quiere respeto, comprensión. Ser normal en un mundo donde lo particular se cosifica. Porque “si uno está enfermo debe notarse, debe verse y poder señalarse”.
La Mente es Maravillosa

La ansiedad: el peor enemigo de los amores a distancia

Quienes se embarcan en la travesía de amar a alguien desafiando las brechas del tiempo y el espacio, ven en la distancia al enemigo indiscutible de su amor, un temor que sin duda disminuye a medida que se cultiva la intimidad emocional y se reafirman los vínculos de confianza.  
Sentir que las mentes se acercan y se cierran como lo harían dos amantes en la oscuridad se convierte en una necesidad cuando la mayor amenaza parece ser que los espacios sobran y el deseo más grande — la cercanía  se pierde en el camino.
Pero no siempre la altura y la anchura son lo único que puede hacer que una relación a distancia fracase. Las parejas en estas circunstancias han de hacer frente a un elemento que perjudica, en igual medida, las relaciones donde la proximidad física es permanente: la ansiedad.  
En términos psicológicos, la ansiedad se define como un estado de incertidumbre o inseguridad permanente. En el ámbito de las relaciones de pareja, la ansiedad se produce cuando existe falta de comunicación, baja autoestima o problemas de aceptaciónmiedo a ser abandonado y unhistorial de relaciones conflictivas.    
Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Purdue, las personas que experimentan altos niveles de ansiedad en una relación a distancia son “dolorosamente más conscientes de la ausencia de su pareja”.
Las repercusiones varían en función de si se trata de una relación a larga distancia o a corta distancia. Cuando la pareja se encuentra geográficamente cerca, las visitas ocasionales pueden reducir considerablemente la ansiedad al funcionar como mecanismos de reafirmación, es decir: indicativos de que todo marcha bien en la relación.  Sin embargo, en las relaciones a larga distancia, niveles altos de ansiedad solo conducen a comportamientos más críticos de lo normal en torno a la pareja y a niveles más bajos de satisfacción.
La ansiedad puede llevar a un grado de desesperación tal que quien la experimenta llega a encontrar dificultades para funcionar correctamente en su vida diaria, sintiendo la urgencia de contar con la presencia (tanto emocional como física) de la pareja. Eventualmente, esto puede derivar en la manifestación de conductas que van creando poco a poco grietas emocionales en la relación, entre ellas:
  • Dependencia, la cual surge cuando el deseo de garantizar un vínculo emocional sólido con la pareja se torna obsesivo, al punto de perder la propia libertad y atentar contra la libertad ajena.
  • Comportamiento controlador, a través del cual se intenta dominar al ser amado estableciendo normas con el fin de aliviar la angustia.
Desde luego, la ansiedad puede verse empeorada por la ausencia de hábitos de pareja orientados a enriquecer la conexión emocional y sostener la confianza. Para la psicóloga Susan Krauss Whitbourne, es importante que las personas en una relación a distancia procuren mantener un flujo de comunicación constante y enfocarse en los aspectos positivos en lugar de dramatizar el hecho de estar separadas.
No obstante, la naturaleza de las relaciones a distancia hace que sea inevitable tener que lidiar tarde o temprano (en mayor o menor grado) con los celos y la desconfianza, algo que puede dificultar la tarea de enfocarse únicamente en los aspectos positivos.
La psicóloga Susan Heitler considera que la clave está en no caer en patrones de pensamiento negativos que solo agravan los efectos de la ansiedad, principalmente:
  • Pensar que nuestra idea de lo que sucede es, realmente, lo que sucede
“Las adivinanzas suelen estar basadas en nuestros peores miedos, y la mayoría de las interpretaciones que hacemos del pensar y sentir de otros son malinterpretaciones”, explica Heitler.
Es importante mantenernos siempre abiertos a la posibilidad de que, incluso nuestras mayores sospechas o preocupaciones, pueden resultar siendo producto de nuestra imaginación, y recordar en todo momento que la distancia no es pronóstico de infidelidadfalta de compromiso o un fracaso inminente en la relación, sino que se trata de una condición temporal, una circunstancia que no tiene porqué durar toda la vida y que incluso puede ser vista como una oportunidad paracrecer de manera individual y reafirmar la decisión de llevar adelante un proyecto de vida conjunto.
  • Evitar hablar de nuestros miedos e inseguridades
La ansiedad aumenta cuando hay un asunto o problema que no ha sido atendido, cuando la tensión  en lugar de ser liberada  se acumula de manera enfermiza. De ahí la importancia deestablecer siempre un diálogo en torno a las dudas e incomodidades que puedan asomar en la relación (planes de visita poco formales o flujo de comunicación insatisfactorio) en lugar de evitarlas por temor a parecer inmaduro, desconsiderado o generar molestia en la pareja.  
  • Dedicar nuestro tiempo y energía a tratar crisis que aún no existen
Uno de los métodos que las parejas utilizan para sobrellevar la distancia es la visualización a futuro. Desde luego, esta es una estrategia muy positiva a la hora de establecer metas en común y planificar una vida compartida, sin embargo, la anticipación mal llevada puede desembocar en episodios de ansiedad a causa de problemas que ni siquiera son parte de un futuro cercano, lo que supone una pérdida total de tiempo y energía. 
Enfocarse de manera obsesiva en concretar proyectos que siguen estando en fase de planificación, al igual que asumir o atribuir responsabilidades fuera de tiempo, genera dosis de tensión enormes que pueden afectar tanto a nivel individual como a nivel de pareja.
Mantenerse enfocado en el aquí y el ahora y asimilar que el proceso de reunirse de manera definitiva con el ser amado amerita cumplir metas a corto plazo, es la única manera de evitar que la ansiedad estrangule el amor.
Como bien dijera el filósofo oriental Lao Tsé: “Si vives en el pasado, vivirás deprimido. Si vives en el futuro, vivirás angustiado. Si vives en el presente, vivirás en paz”.
Referencias:
Love from Afar: Staying Close While You Live Apart. (2012). Psychology Today. Disponible en https://www.psychologytoday.com/blog/fulfillment-any-age/201210/love-afar-staying-close-while-you-live-apart
Worrying in Relationships: 3 Habits That Invite Anxiety. (2016). Psychology Today. Disponible en https://www.psychologytoday.com/blog/resolution-not-conflict/201204/worrying-in-relationships-3-habits-invite-anxiety
Relationship Anxiety - Anxiety House Brisbane (2016). Disponible en http://www.anxietyhouse.com.au/anxiety/anxiety-over-the-end-of-a-relationship
Por: Editorial Phrònesis
Para: 
elartedesabervivir.com

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TRABAJAR EL AUTOENGAÑO

"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas".
Pablo Neruda

Pastel de chocolate dulce

Ingredientes 
1 2 choclos. 
1 1 taza de azúcar. 
1 2 huevos. 
1 1 cda. de vainilla. 
1 100 gr de mantequilla. 
1 1 taza de...

19 de septiembre de 2016

¿Quién fue el famoso indio americano Gerónimo?



Resultado de imagen para gerónimo el indio americano  Nacido en Arizona en 1829, su verdadero nombre era Goyahkla ("el que bosteza") , y fue un chamán de los apaches del Oeste, también llamados chiricahuas.  Pero, ¿por qué era conocido como el jefe Gerónimo? ¿Qué acontecimientos le convirtieron en un personaje distinguido?
Todo empezó cuando un grupo demilitares mexicanos hizo una incursión al campamento apache donde habitaba con  sus iguales y asesinaron a todas las mujeres, niños y ancianos que encontraron a su paso, entre ellos su esposa y sus tres hijos. Aquel doloroso episodio hizo que Goyahkla jurase venganza eterna.

A partir de ese día, el indio fue convirtiéndose paulatinamente en una pesadilla para el ejército de México y los colonos del norte de Arizona, a los que atacaba y saboteaba de forma incansable. Además, siempre lograba escapar de quienes querían echarle de su tierra, riéndose a la par de aquellos que le tenían por hombre muerto.

Fue en mitad de este contexto cuando empezó a ser conocido como Gerónimo, puede que debido a los gritos de los mexicanos invocando a su patrón, San Gerónimo, mientras huían de las ofensivas del chamán.

Lejos de conformarse con hacer la vida imposible a los mexicanos, también se cebó con el ejército norteamericano, protagonizando una década de fugas y persecucciones propias de una película de acción. Llegaron a perseguirle hasta 5.000 soldados norteamericanos y 3.000 mexicanos, y los periódicos le mostraban como el villano más temible y detestable de la nación.

Pero a pesar de su condición de líder, Gerónimo no llegó a ser nunca jefe de los apaches, aunque sí un hombre respetado al que le atribuyeron poderes de adivinación, clarividencia e interpretación de los signos de la naturaleza. De hecho, él mismo llegó a asegurar que no existía bala capaz de matarle, lo que hacía que los suyos llegasen a pensar en su posible inmortalidad.

Tras rendirse y ser trasladado junto a 450 apaches a Florida y un año después a Alabama, fue reubicado en Oklahoma, donde se convirtió al Cristianismo y construyó su autobiografía.  Deseaba volver a Arizona, hasta el punto de pedir en persona al presidente Roosevelt que devolviese a su pueblo a su tierra natal, intento que resultó fallido. Finalmente, el terrorífico Goyahkla murió en Oklahoma con más de 80 años debido a una caída desde su caballo.
Muy Interesante

Repercusiones sociales y políticas del temblor de 1985 Cuando los ciudadanos tomaron la ciudad en sus manos

La destrucción que provocó el terremoto de 1985 cambió la fisonomía y la vida de la ciudad de México. En los escombros de la incompetencia gubernamental para atender la emergencia quedó sepultada la resignación de sus habitantes. La catástrofe natural arrasó inmuebles, cegó miles de vidas y precipitó el derrumbe del PRI en la capital. La solidaridad de millones en el rescate de víctimas y en apoyo a las familias afectadas, se transformó en un despertar de conciencias, en un movimiento que logró la reconstrucción de la ciudad desde abajo. Después del temblor ya nada fue igual.
El desmoronamiento de la sumisión y el esfuerzo comunitario fueron el acta de nacimiento de la sociedad civil



La mañana del 19 de septiembre "la tierra se movió, todo crujía; un estruendo, ante nuestros ojos el edificio Nuevo León se vino abajo, una enorme nube de polvo lo oscureció todo. Después, sólo quedó el silencio", así recuerda ese momento Cuauhtémoc Abarca, residente de Tlatelolco y a la postre, dirigente de los damnificados.
La gente no salía aún de la estupefacción cuando escucharon los primeros gritos de los sobrevivientes. "En ese momento, con los primeros vecinos que se aproximaron comenzamos a organizar las tareas de rescate. Fue una situación en la que todo se hacía con mucha voluntad de ayudar, sin mayor experiencia... Todo lo hacíamos a mano", cuanta el médico y dirigente social.
"Eran cientos de vecinos ayudando. Una cosa muy hermosa fue que se formaron cadenas humanas, los que estaban adentro de los escombros llenaban las cubetas para abrir camino a donde se oían las voces y las pasaban de mano en mano. Es increíble, pero media hora después del sismo ya había una organización", prosigue Abarca.
Los voluntarios sacan a muchos de las ruinas. Esa tarde soldados y policías acordonan la zona para evitar el pillaje, pero no intervienen en el auxilio. En contraste, de toda la ciudad llegan a prestar su ayuda. "Una solidaridad bellísima que se mantuvo viva durante toda la emergencia", relata.
Escenas como ésta se repiten en todas las zonas afectadas por el sismo. Desde los primeros minutos, miles de personas se improvisan como brigadistas y arriesgan su vida por gente desconocida. Provenientes de todas las clases sociales suman voluntades y esfuerzos para salvar a los sobrevivientes atrapados en los escombros, habilitan cientos de albergues; reparten alimentos y ropa a las 150 mil personas que de golpe quedaron en la calle por el terremoto. Otros recolectan ayuda, distribuyen agua, insumos, implementos, organizan el tránsito. Profesionistas, trabajadores y estudiantes revisan inmuebles o ayudan a la demolición, previenen epidemias, vacunan, preservan cadáveres, prestan atención psicológica a las víctimas.
De la solidaridad a la toma de la ciudad
Los temblores del 19 y 20 de septiembre de 1985 destruyeron la zona central del Distrito Federal. El gobierno de Miguel de la Madrid se paralizó ante la tragedia. En contraste, la respuesta masiva para ayudar a los afectados fue casi inmediata.
Frente a la incompetencia del gobierno, sin un plan previo, la gente se organiza y se hace cargo de responder a la emergencia. Por unos días los ciudadanos toman el control de la ciudad, en lo que fue uno de los capítulos más hermosos y excepcionales de nuestra historia.
"Durante tres o cuatro días hubo un vacío de poder. La gente se encargó de la organización de la ciudad", recuerda Alejandro Varas, de la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre.

"Fueron días especiales. La ciudad era otra. Por donde quiera había personas llevando y trayendo ayuda. Al principio, los medios de comunicación ayudaron mucho a poner en contacto a las familias, informando de los daños; después pusieron en marcha la campaña oficial de que aquí no pasa nada. El gobierno quiso minimizar el problema y decía 'quédense en casa, no salgan', pero la gente no hizo caso", rememora Leslíe Serna, fundadora de la Unión Popular Nueva Tenochtitlán Sur.
Raúl Bautista, quien ha dado vida a Superbarrio Gómez, personaje emblemático de la lucha urbana, asegura que "frente a la dimensión de la tragedia, la gente tuvo que salir a tomar la ciudad. La gente desobedeció al gobierno porque había que rescatar a los atrapados y ayudar".
"En la UNAM se formaron brigadas que trabajaron durante meses. En repetidas ocasiones nos enfrentamos al ejército, alguna vez hasta a pedradas, porque algunos soldados se dedicaron a sacar bienes sin importarles la gente atrapada", relata Imanol Ordorika, que participó en la Brigada Ciencias integrada por unos 150 estudiantes y maestros, como lo hicieron en otros centros educativos.
De la tragedia surgió una respuesta civil que ganó el derecho a la ciudad para los ciudadanos y logró la reconstrucción de 80 mil viviendas. La espontaneidad halló agentes sociales organizados que ayudaron dar un vuelco a la situación. "Fue un movimiento que modificó la vida social y política de la capital", señala Serna.
La lucha de los damnificados y la reconstrucción
Desde los primeros días, las familias afectadas se organizan en defensa de sus viviendas y durante meses hacen asambleas en las calles.
Cuauhtémoc Abarca describe: "El gobierno estaba sumido en la confusión, no supo reaccionar ante la emergencia y no tenía un plan de reconstrucción. Desde el principio le planteamos ayudar a los afectados y la reconstrucción con la participación de las organizaciones que se crearon ante el desastre".
Surgen decenas de uniones, y las que ya existían crecen vertiginosamente.
El 27 de septiembre, apenas una semana después del temblor, se realiza la primera movilización de damnificados hacia Los Pinos. Más de 30 mil personas desfilan en silencio con tapabocas y cascos, símbolos de los rescatistas. Demandan la expropiación de predios, créditos baratos, un programa de reconstrucción popular y la reinstalación de los servicios de agua y luz.
Las protestan se suceden todos los días. El gobierno publica un decreto expropiatorio el 11 de octubre, afectando más de 5 mil predios e inmuebles. La medida deja fuera a muchas zonas afectadas y las movilizaciones continúan.

Al día siguiente, tras otra marcha, el presidente De la Madrid recibe a los damnificados en Los Pinos. Ahí reconoce el papel de la sociedad civil en la emergencia. Pero en lugar de recibir agradecimientos de los afectados como esperaba, la gente le reclama que hay muchos predios por expropiar.
El 21 de octubre se expide un decreto rectificando las expropiaciones y se reducen a 4 mil 263.
Bajo la campaña "México sigue en pie", el gobierno intenta normalizar los servicios públicos y el funcionamiento de escuelas, hospitales y edificios de gobierno. Con ello pretende recuperar el control y la solidaridad ciudadana. Organiza una ceremonia en el Campo Marte para premiar a miles de "héroes nacionales" por su labor en el temblor. Muchos de los homenajeados le gritan y repudian.
Superada la primera etapa de emergencia, el 24 de octubre, cerca de 40 organizaciones vecinales crean la Coordinadora Unica de Damnificados (CUD).
"La reconstrucción fue ganada por el movimiento y se impidió el desalojo de las vecindades del centro como quería el gobierno", explica Raúl Bautista.
Renuncia el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Guillermo Carrillo Arenas ­constructor de muchos de los edificios que se cayeron­, y en su lugar es nombrado Manuel Camacho Solís.
El nuevo funcionario negocia con la CUD y le aclara: el gobierno reconoce el papel de las organizaciones pero a ningún funcionario se le fincará responsabilidad. En mayo de 1986, Camacho firma con la CUD el Convenio de Concertación Democrática para la reconstrucción.
"El convenio fue una conquista del movimiento. Era la primera vez que se reconocía a ciudadanos organizados como interlocutores. Era un avance importante por la reconstrucción y una conquista política en un sistema que no aceptaba actores independientes. Pero se eximió al gobierno de cualquier responsabilidad en la tragedia", cuenta Leslíe Serna.
Con la participación de las organizaciones se construyen 45 mil viviendas en el centro en condiciones accesibles a las familias afectadas. También se firma la reconstrucción de Tlatelolco, uno de los emblemas de la tragedia.
Los damnificados marginados del acuerdo presionan y obligan al gobierno a firmar la reconstrucción de otras 15 mil viviendas.
Como el problema de los damnificados continuaba, las organizaciones de la CUD reciben ayuda nacional e internacional directa para edificar más de 20 mil viviendas.
Una de las consecuencias del temblor fue la pérdida del tradicional control del PRI. "Los priístas eran unos desvergonzados, hacían clientelismo con la desgracia. Había una indignación auténtica contra el PRI porque condicionaba la ayuda y lucraba con el apoyo", recuerda Leslíe Serna.
Francisco Saucedo relata que "en las zonas afectadas, el PRI desapareció. La gente ya no se dejaba manipular. Su coraje contra el gobierno era muy grande. De eso ya no se recuperó".
La generación del terremoto y las secuelas culturales
El movimiento de damnificados además de las formas tradicionales de protesta, utilizó a otras más imaginativas.

Fotografía: Marco Antonio Cruz
Desde el principio se organizaron cine-clubes en los predios, fiestas, kermeses y ofrendas con la participación de muchos artistas. A lo largo de tres años, la CUD organizó más de 15 festivales culturales ­incluido uno dedicado a John Lennon­, además de encuentros callejeros de arte, danza, teatro y música; así como dos carreras de los barrios, documenta Fernando Betancourt, de la comisión cultural de la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre.
En estas actividades a favor de los damnificados se involucraron artistas, escritores, bailarines, teatreros, músicos clásicos y rockeros.
Uno de ellos es Roco, cantante de Maldita Vecindad, que comenzaba en ese tiempo. "Los integrantes del grupo somos hijos del terremoto", dice.
"La movilización social fue muy fuerte, la sociedad no esperó a que el gobierno le resolviera sus problemas. Se logró una fraternidad entre gente distinta de todas las generaciones. La fiesta también era una forma de luchar y la gente mejor se ponía a cantar para no llorar", recuerda.
"Habíamos tocado un par de veces antes del temblor ­relata­; nos acercamos a los damnificados para ayudar y empezamos a tocar en sus movilizaciones y campamentos. Había otros grupos como Trolebús, Los Guapachosos, Recuerdos del Son, Banco de Ruido".
Según el rockero, "se dio una toma comunitaria de la calle para hacer cultura, había mucho teatro, danza, música, conciertos. Esa autogestión cultural fue ejemplo en los años siguientes".
"Crecimos tocando en el terremoto, la calle era nuestro espacio para la cultura y como muchos colectivos, ya no la soltamos. Nuestro trabajo estuvo marcado por la experiencia en el temblor y aprendimos a ver la cultura también como un acto comunitario, social y político", revela Roco.
El impacto del temblor abarcó muchos aspectos. Imanol Ordorika apunta que "la experiencia compartida por muchos universitarios en el temblor fue crucial en el surgimiento del movimiento estudiantil en la UNAM en 1986-87. Esas vivencias y la capacidad de organizarse llevan a los universitarios a sumarse después al cardenismo".
1988. El terremoto político
"La CUD produjo un movimiento plural y tolerante que convirtió la solidaridad inicial en organización social. Logró el programa de renovación y construcción de vivienda más grande en la historia. En 1987 estaba en su clímax, pero surgió un nuevo movimiento de 'los damnificados de la vida'. Ahí nace la Asamblea de Barrios y la CUD se diluye con la diáspora de las organizaciones", explica Leslíe Serna.
"En lugar de consolidar su trabajo y profundizar la autogestión lograda, algunas organizaciones buscaron nuevos solicitantes de vivienda", añade.
Ese año lanza su candidatura Cuauhtémoc Cárdenas. La ruptura del PRI impacta a la izquierda y a las organizaciones sociales y civiles. La mayoría de ellas se suman al cardenismo y luego al PRD. Muchos dirigentes del movimiento de damnificados aparecen como candidatos a puestos de elección.
Según Raúl Bautista, "el temblor detonó la participación ciudadana y rompió los mecanismos de control oficiales. En 1988 la participación electoral masiva contra el PRI fue un terremoto político que sepultó al PRI en la ciudad".
Para Leslíe Serna, "uno de los errores de la izquierda fue forzar a los movimientos sociales a convertirse en espacios de fuerza política".
"Muchos dirigentes sociales, convertidos en líderes políticos ­explica Raúl Bautista­, trasladan su fuerza al interior del PRD para obtener candidaturas. Desde que Manuel Camacho estaba en el gobierno se restableció la cultura de las cuotas y la lógica corporativa que se hizo dominante en el PRD de la ciudad".
El impulso democratizador del temblor promovió la creación de la Asamblea Legislativa y del primer gobierno de la ciudad electo por los ciudadanos.
"El triunfo de Cárdenas en 1997 planteó un reto para las organizaciones. El gobierno perredista cerró las puertas a los movimientos por miedo a la participación de la sociedad. Si cuestionabas las políticas de Cárdenas o de López Obrador decían que le hacíamos el juego al PRI y al PAN", dice Bautista, miembro del PRD.
"Un gobierno democrático de izquierda ­prosigue­ debe sustentarse en la participación popular. El movimiento urbano tiene su responsabilidad, era la fuerza social más importante de la ciudad pero no tuvo proyecto democrático y muchos líderes se corrompieron".

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Con el sismo de 1985 la sociedad se volvió más crítica. En estos 20 años se consolidó la convicción democrática de la necesaria participación social en asuntos públicos, alimentando a nuevos movimientos sociales y culturales de la diversidad.
Hoy esa miríada de acciones y causas se multiplican a través de las organizaciones no gubernamentales, grupos urbanos, feministas, ecologistas, comunidades indígenas, grupos gays, jóvenes y colectivos culturales. Hay avances palpables e irreversibles.
El temblor de 1985 es un hito del resurgir de la conciencia cívica. Al actuar colectivamente ante los problemas de todos, miles abandonaron por un momento el individualismo e hicieron de la solidaridad y la autogestión comunitaria, la carta de naturalización de la sociedad civil.

El temblor en números
A las 7:19 de aquella mañana del 19 de septiembre de 1985 se registró un terremoto de 8.1 en escala de Richter, cuya duración fue de 90 segundos. Al día siguiente, a las 19:20 de la noche, un segundo sismo de menor intensidad volvió a sacudir la ciudad. Aquí presentamos un retrato estadístico de la estela de muerte y destrucción que dejó a su paso aquella furia telúrica de la naturaleza.
Las víctimas: No se sabrá nunca el número exacto de las víctimas.
Muertos: El gobierno reconoció que fallecieron entre 6 y 7 mil personas. Sin embargo, la Comisión Económica Para América Latina (Cepal) registró 26 mil fallecidos, en tanto que organizaciones de damnificados calcularon en 35 mil los muertos.
Heridos: Más de 40 mil.
Rescatados con vida de los escombros: 4 mil 100.
Daños: Aquella mañana de septiembre, una parte importante de la capital del país quedó arrasada. Todos los servicios públicos se colapsaron, principalmente en las zonas afectadas: el agua potable, la luz, el transporte público, las principales vialidades de la zona centro. La ciudad quedó incomunicada del resto del país y del mundo por la caída del sistema telefónico.
Viviendas destruidas totalmente: 30 mil.
Viviendas con daños parciales: 70 mil.
Edificios destruidos: 400, incluyendo hospitales como el Juárez, Hospital General y condominios como el Multifamiliar Juárez y el Nuevo Léon en Tlaltelolco, escuelas y algunos como el emblemático Hotel Regis.
Número de usuarios que se quedaron sin electricidad: Más de un millón 200 mil (a los tres días se había recuperado tan sólo 38% de este servicio).
Estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro afectadas: 32 (seis de la línea 1; 14 de línea 2; dos de la línea 3; 10 de la línea 4).
El día 20 de septiembre reanudaron el servicio todas las estaciones de la Línea 4 y ocho de la Línea 2 (de Taxqueña a Viaducto). Al día siguiente se reabrió la estación Cuauhtémoc. El 23, las de Merced y Balderas; el 24, se reabrió la de Juárez. El 26 se septiembre tocó a las de Salto del Agua, San Antonio Abad y Chabacano; el 28 a la de Pino Suárez. La estación Isabel La Católica reinició sus servicios hasta el 4 de noviembre de ese año.
Daños a la infraestructura eléctrica: Mil 300 transformadores, 8 subestaciones, 5 líneas de transmisión, 270 alimentadores, así como 600 postes de luz. En total fueron afectados 44 kilómetros del sistema de iluminación urbana y 390 semáforos (210 quedaron inutilizados).
Averías en la red de agua potable: Acueducto suroriente: 28 fracturas. Red primaria: 167 fugas. Red secundaria: 7 mil 229 fugas.
Drenaje afectado: Río La Piedad, 6 mil 500 metros afectados; en menor grado, el Río Churubusco. Filtraciones de la lumbrera 9 a la 14 del Emisor Central y en 300 metros del Interceptor Centro-Poniente.
Deterioros en la infraestructura urbana: Más de 516 mil metros cuadrados de la carpeta asfáltica de las calles resultaron afectados por fracturas, grietas y hundimientos (equivalentes a más de 80 kilómetros de una carretera de un carril). También quedaron destruidos o afectados más de 85 mil metros cuadrados de banquetas (algo así como 12 canchas del tamaño del Estadio Azteca), más sus respectivas guarniciones (37 mil 744 metros).
Fallas en el sistema teléfonico: La red telefónica fue de las más afectadas, por lo que era imposible la comunicación telefónica con el exterior. Sólo hasta marzo de 1986 se restableció la totalidad del servicio automático de larga distancia nacional e internacional, así como un tercio de las llamadas realizadas mediante operadoras.
Número de telegramas y mensajes de télex enviados a la ciudad las primeras semanas: 685 mil 466.
Comunicados por radio y televisión para difundir el paradero de familiares y peticiones de ayuda: 39 mil 625. Llamadas a Locatel para localizar a familiares y amigos: 168 mil.
Empleos perdidos por los sismos: entre 150 y 200 mil.
Inmuebles expropiados: cerca de 6 mil.
Edificios demolidos en los primeros meses: 152.
Escombros recogidos en los meses posteriores: 2 millones 388 mil 144 metros cúbicos. En los primeros meses se contabilizaron 800 viajes de camiones de volteo al día.
Sólo para despejar 103 vías consideradas prioritarias se retiraron un millón 500 mil toneladas de escombro (110 mil 600 viajes de camiones de volteo).
Viviendas reconstruidas con la participación de los damnificados: 80 mil.
(Jesús Ramírez Cuevas)

www.jornada.unam.mx/2005/09/11/mas-jesus.html

LA GRANDEZA DE LA MUJER

Cualquier cosa que le des a una mujer, ella hará algo fabuloso.

Dale un esperma y ella te dará un bebé

Dale una casa y ella te dará un hogar...

Dale alimentos y ella te dará una exquisita comida...

Dale una sonrisa y ella te dará su corazón…

Ella multiplica y engrandece todo lo que le des...

Así que si le das problemas... ¡¡prepárate!!

Noche mágica


Noche Mágica - Imágenes para redes sociales

Viviendo con un alcohólico

El apoyo médico y psicológico es fundamental para poder ayudar a solucionar el difícil problema del alcoholismo en el ámbito familiar
Fundación México Unido
Lic.Salvador Beltrán.

El trato cotidiano con adictos y familiares, nos hace espablecer definiciones que, si bien no siempre resultan ciertas, en la mayoría de los casos no se equivocan. Así, como solemos decir que todo alcohólico es ingenioso y seductor, también reconocemos en la mayoría de las esposas o parejas de alcohólicos, una gran fortaleza, solidaridad, paciencia y lealtad que, en la mayoría de los casos, es traicionada por el adicto.


El último en enterarse de su adicción, es el propio adicto y cuando se entera, ya ha causado una larga cadena de daños en su entorno y quienes conviven con él, han agotado los recursos a su alcance para lograr la mejoría del enfermo.

He aquí algunos comentarios que te ayudarán, si crees que eres alcohólico/a o tu pareja es víctima del alcoholismo.

1.- El Alcoholismo es una enfermedad real sobre la que no!20se tiene control, que afecta a todos los que mantienen una relación estrecha con el enfermo. Las causas del alcoholismo no se encuentran en la debilidad de carácter, la inmoralidad, ni el deseo de herir a otros sino en problemas que pueden ir desde educativos, psicológicos, ambientales o familiares.

Investigaciones recientes, acerca de esta enfermedad, documentan infinidad de casos en los que se ha logrado la recuperación total del adicto y la de sus familiares (coadictos) a través de los programas de autoayuda basados en los doce pasos de AA y en los programas alternos para familiares (Al Anon, Al Ateen, Hijos Adultos de Alcohólicos Codependientes Anónimos) o bien, para la atención de padecimientos alternos como la neurosis y las dependencias emocionales.

Una vez que el alcohólico ha aceptado la idea de que el alcoholismo es una enfermedad, de la cual los bebedores compulsivos y los que se preocupan por ellos pueden hallar alivio, no hay razón para sentirse avergonzado/a del alcoholismo, ni razón para temerle, lo importante es buscar la solución.

2.- Es por tanto muy importante informarse de la realidad y borrar del pensamiento todo lo que se crea saber acerca del alcoholismo para que se pueda empezar un programa de aprendizaje. Si hay un servicio de información sobre alcoholismo cerca del domicilio (consulta la guía telefónica), visítenlo. Encontrarán información basada en investigaciones y experiencias. Lean todo lo que puedan sobre el tema. Pidan una lista de libros, búsquenlos y léanlos de preferencia en familia.

Asistiendo a las reuniones abiertas de AA obtendrán información directa de alcohólicos en recuperación. No teman asistir a las reuniones, ni se sientan extraños(a). Conversen con los miembros después de las reuniones. Hablen de sus dificultades con las personas que conozcas allí.

3.-Busquen ayuda ahora. No esperen a que el alcohólico busque ayuda antes de tomar una decisión en tu propio beneficio.

4.- Algunas cosas que no se deben hacer cuando el alcohólico está bebiendo, para evitar violencia y otros problemas, son:

- No lo trates como a un niño.
- No lo vigiles para saber cuánto bebe.
- No busques el licor escondido.
- No tires el licor; él siempre encontrará más.
- No lo sermonees sobre la bebida.
- Nunca discutas con él mientras está alcoholizado.
- No prediques, reproches, amenaces, castigues, regañes, ni riñas al alcohólico.

El alcohólico sufre de un sentimiento de culpabilidad, mayor de lo que podemos imaginar. Recordarle los fracasos, el abandono de la familia y amistades y las faltas, es un esfuerzo inútil que sólo empeorará la situación. Es inútil decir “si me quisieras”, prometer, coaccionar o amenazar. El alcoholismo es obsesivo por naturaleza y no se puede controlar con la fuerza de voluntad, ni con el amor a una pareja o familia.

A veces una crisis, que le permita al alcohólico/a “tocar fondo”; puede convencer al alcohólico de su necesidad de ayuda (pérdida del trabajo, accidentes, arrestos). Evita el cuidado excesivos en esos momentos. La crisis puede ser detonador de recuperación. No hagas nada por impedir que la crisis suceda. No pagues sus cheques sin fondos, ni cuentas vencidas, ni vayas con disculpas al jefe*

El sufrimiento que estás tratando de suavizar con tales acciones puede ser lo que el alcohólico necesite para darse cuenta de la gravedad de su situación. Como suele decirse, no hay mal que por bien no venga.

¿EXISTE DIOS?

Grabando en piedra

Cuenta una historia que dos amigos iban caminando por el desierto.
En algún punto del viaje comenzaron a discutir, y un amigo le dio una bofetada al otro.
Lastimado, pero sin decir nada,
escribió en la arena:

MI MEJOR AMIGO ME DIO HOY
UNA BOFETADA.

Siguieron caminando hasta que encontraron un oasis, donde decidieron bañarse.

El amigo que había sido abofeteado comenzó a
ahogarse, pero su amigo lo salvó.

Después de recuperarse, escribió en una piedra:

MI MEJOR AMIGO HOY SALVO MI VIDA.

El amigo que había abofeteado y salvado a su mejor amigo preguntó:

-Cuando te lastimé escribiste en la arena y ahora lo haces en una piedra.

-¿Porqué?

-El otro amigo le respondió:

-Cuando alguien nos lastima debemos escribirlo en la arena donde los vientos del perdón puedan borrarlo.

-Pero cuando alguien hace algo bueno por nosotros, debemos grabarlo en piedra donde ningún viento pueda borrarlo.
APRENDE A ESCRIBIR TUS HERIDAS EN LA ARENA Y GRABAR EN PIEDRA TUS VENTURAS.
¡¡¡QUE DIOS TE BENDIGA!!!

Los Derechos de los Niños

¿Cómo saber reconocer si estás siendo maltratada?


Suele ser difícil reconocer la situación, pensamos que lo que ocurre es normal, que son imaginaciones nuestras… así que aquí tienes unas buenas pistas para descubrir si estás siendo maltratada.
  • Eres una mujer mahtratada… cuando tu novio, marido o compañero te golpea, te insulta, te amenaza, te hace sentir humillada, estúpida e inútil.
  • Eres una mujer maltratada…si te prohibe ver a tu familia, vecinos, amigos...
  • Eres una mujer maltratada… si no te deja trabajar o estudiar.
  • Eres una mujer maltratada… si te quita el dinero que ganas o no te da lo que precisas para las necesidades básicas de la familia.
  • Eres una mujer maltratada… si te controla, te acosa y decide por ti.
  • Eres una mujer maltratada… si te descalifica o se mofa de tus actuaciones.
  • Eres una!20mujer maltratada…; si te castiga con la incomunicación verbal o permanece sordo ante tus manifestaciones.
  • Eres una mujer maltratada… si te desautoriza constantemente en presencia de los hijos, invitándoles a no tenerte en cuenta.
Toda mujer es bella
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